Yahapé
Corrientes - República Argentina
Excelente apertura de temporada
Por:
Armando
García
Siempre que comienza la veda , ya estamos
pensando en el día que se habilite la pesca nuevamente y podamos salir a
disfrutar de esta maravillosa pasión que nos atrapa.
Finalmente llego el 23 de diciembre y tal cual me había prometido el día previo
a la apertura llegamos hasta Yahape en la provincia de Corrientes donde nos
esperaba Francisco de Cabañas Puerto
Paraíso para alojarnos y comenzar a disfrutar de todo lo que brinda este
hermoso y particular rincón correntino.
La primera sorpresa fue el color del agua
increíblemente colorada, muy diferente al color verde turquesa que esta zona nos
tiene acostumbrados, esto se debía a las copiosas lluvias que se habían
registrado en la provincia de Misiones que lava esa tierra arcillosa y tiñe el
rió de rojo.
Usualmente esta turbidez no llega mas allá de la
represa de Yaciretá ya que el gran lago que la antecede hace que la velocidad
del río disminuya y se sedimenten los minerales arrastrados. Eso no opaca el
paisaje correntino, que por ser diferente no deja de ser hermoso.
La altura del agua fue la segunda sorpresa ,
realmente se veía "hinchado" con un gran caudal lo cual nos alegro por la época
del año .
Al igual que el año pasado, el momento de desove
del pez coincide con un pico de creciente y esto es algo muy favorable para el
futuro de la pesca ya que con un río alto el pez desova la totalidad de sus
huevas garantizando gran cantidad de alevinos que el día de mañana nos brindaran
satisfacciones, prueba de esto es la increíble cantidad de doradillos que hemos
visto en el 2010 a lo largo del río.
Salimos a pescar con la modalidad trolling con
señuelos de profundidad en las tradicionales piedras que siempre han rendido en
cuanto a cantidad y calidad. Comenzando en Puerto Carao hasta la Prefectura hay
no menos de seis piedras que se encuentran a diferentes profundidades.
Al promediar la mañana no habíamos tenido ni
siquiera una emoción de sentir un tirón en el final de la línea. Tal vez la
tarde será diferente pensamos y nos dirigimos a la cabaña para un almuerzo y la
obligatoria siesta lejos del implacable sol que estimamos nos permitiría pescar
con comodidad para las cinco de la tarde.
Nos dirigimos a la zona de la toma de agua de una arrocera local que coincide
con la salida de una laguna que estaba largando agua , por lo cual supusimos que
al salir carnada de esta , algún doradillo andaría merodeando.
Al no ser una zona muy profunda pusimos señuelos
de media agua Cu Cu. En la primer pasada mi compañera Mirta clavo el primer
"doradillo" que con su tradicional salto a la distancia presagiaba una buena
tarde de pesca, al acercarlo a la embarcación nos sorprendió por el tamaño ya
que peso alrededor de 6 kilos.
Hasta el atardecer seguimos con los piques de
dorados muy parecidos en cuanto a tamaño ya que ninguno paso los 7 kilos. Lo
sorprendente fue la cantidad de ataques que se produjeron en nuestros señuelos.
Debimos hacer un paréntesis en la pesca por la
nochebuena y navidad , pero acordamos con Francisco volver a vernos el 26 y
continuar con lo que prometía ser una excelente pesca.
El 27 temprano estábamos en el agua , ahora con la compañía de José y Carlos,
dos amigos que habían viajado desde Santa Fe para disfrutar una jornada de
pesca.
Nuestro guía nos comentaba que el dorado seguía en el mismo lugar pero con la
diferencia que atacaba un solo señuelo y este era un
Alfers minow de media agua de lomo negro.
Desesperadamente me puse a buscar entre mis
señuelos ese modelo y color, pero no lo tenia por lo cual hicimos un trueque y
salimos con el mismo artificial que habían usado el día anterior.
Los piques curiosamente se daban solamente en la
caña de Mirta que era la que tenia "ese" Alfer a pesar de que las otras dos
tenían colores y formas similares.
Cuando la mordida de un dorado partió el pescador
a la mitad , este se mantuvo en un pedazo gracias al alambre que atraviesa todo
el señuelo de la cabeza hasta la cola, aunque la acción ya no seria la misma ,
lo acomode y lo tiramos al agua nuevamente pero sin muchas esperanzas.
Para sorpresa de todos a bordo de la embarcación
los ataques seguían produciéndose en el mismo señuelo. Son cosas de la pesca que
a veces no tienen explicación lógica.
La pesca había sido muy buena hasta el momento
incluyendo una raya que nos engaño pensando que era un surubí ya que nunca se
asentó en el fondo del rió y tiraba hacia abajo tal cual lo hace el surubí.
La mañana siguiente decidimos cambiar de lugar y
partimos rumbo norte hasta "el palo blanco" distante 4 kilómetros de Puerto
Carao, un lugar donde se da tanto el surubí como el dorado.
A la caída del banco José sintió en su caña la
interminable corrida que parecía no terminar nunca. El Cu Cu blanco y rojo había
sido tomado por lo que parecía un muy buen surubí. La lucha se prolongo por 45
minutos y cuando el pescador creía tener la batalla ganada, el pez al ver
la claridad y la silueta de la lancha largo las burbujas de aire que lo
caracterizan y tomo impulso con otra gran corrida hacia lo profundo.
La desesperación en la cara de José era notoria ,
hasta que nuevamente comenzó a traerlo hacia la lancha. La razón de tan larga
lucha fue evidente cuando lo vimos aparecer por el costado de la embarcación. El
tamaño era tremendo y estimamos su peso en 50 kilos , ayudados por una soga
alrededor de la cola y tomándolo de la boca lo subimos a la lancha para las
fotos correspondientes.
Fue el fin de una pesca soñada donde la
alegría se reflejaba en el rostro de cada uno de nosotros y por sobre todo un
excelente comienzo de temporada .
Nos despedimos de la gente amiga de Puerto Paraíso con la promesa de retornar
pronto y buscar el pacu y la boga.
Hasta el año próximo amigos.
Para Pescanet
Armando
García
Servicios:
Cabañas "Puerto Paraíso Yahapé"
Yahapé - Corrientes - Argentina

