El lunes 26 salimos con Patricia hacia la
ciudad de Bella Vista, en Corrientes, a pesar de la crecida del Paraná nuestro
contacto en ésta oportunidad Luis López Pereyra, más conocido como "Tizón", que
se desempeña como coordinador de pesca de las
Cabañas Bella
Vista, nos comentó
que generalmente en las crecidas hay muy buena pesca, así que juntamos los
bártulos y salimos hacia el norte.
Íbamos a pescar dos días, el martes haríamos
los intentos agua arriba de Bella Vista, y el miércoles en las piedras que están
agua abajo de la ciudad, llegamos a media tarde y nos estaba esperando Roberto
Guatto, propietario del complejo y buen amigo, charlamos un rato, por supuesto
de la crecida, y planeamos la pesca del día siguiente.
Embarcamos a las 8 de la mañana y nuestro
primer destino fué el riacho "del Puente", realmente no se podía saber donde
estaba el riacho, era un océano de agua, sólo se veían las copas de los
árboles, navegamos un buen rato y anclamos en el cauce del riacho, sólo un guía
con experiencia encuentra ese cauce, en ese lugar unos días antes habían pescado
bogas y pacú muy lindos, no fué éste el caso después de un rato y con una sola
boga capturada Tizón puso proa al riacho Ambrosio, allí el panorama era igual,
solo una inmensidad de agua, pescamos un rato al golpe y perdí un lindo pique de
dorado en un corral de una casa que ya estaba rodeada por las aguas, luego Tizón
tuvo una llevada de surubí, pero no pudo concretarla.
Ante ese panorama decidimos volver despacio y
ver la situación de los pobladores de las islas, esa historia que el ejecutivo
en coordinación con los gobernadores estaban tomando medidas para paliar la
situación debe ser en otro país, porque allí nadie ayuda a los inundados, vimos una casita en una isla que estaba con 20 cm. de agua,
y sus animalitos (cerdos, ovejas, algunos chivos y aves de
corral) corrían serio riesgo de morir ahogados, así que tendrían que venderlos a precio vil, lo mismo pasa en casi
todas las islas de la zona (que alguien le avise a Arturo Colombi).
Es triste escuchar hablar de los pobres y del
interior profundo y blablabla blablabla, esos son los pobres del interior
profundo y viven la terrible experiencia que alguien se lleve por monedas el
esfuerzo de muchos años, y en unos días se encuentren sin nada para seguir
adelante, sin sus animales para alimentarse, abandonados por sus gobernantes y
por sus compatriotas.
Por una cuestión de respeto no sacamos fotos
ni filmamos la desgracia de éstos compatriotas.
El miércoles embarcamos nuevamente a las 8.30
de la madrugada, ésta vez agua abajo de Bella Vista, allí hay algunas piedras
sobre la costa, en el sector de las grandes barrancas, y seguramente habría
algún dorado cazando, comenzamos la pesca al golpe (garetear lanzando la carnada
hacia la costa, se la deja bajar un poco y luego se recoge, y se vuelve a lanzar
hasta que se termina la piedra).
Entramos en las piedras de Punta Carbone, al
segundo lance tengo un buen pique, un buen rato de pelea con el dorado, que en
los saltos ya se lo veía grande, tratando de no enganchar en los camalotes que
pasaban y arriba para las fotos, un dorado de alrededor de 8/9 kilos, muy bonito
y que de inmediato volvió al agua.
En la piedra siguiente (Punta cueva) Patricia
tranca, y al recoger la línea para ir agua arriba a tratar de destrancar, un
doradito mediano venía persiguiendo la morena, cuando voy a sacarla del agua le
pega la mordida y queda enganchado, cortamos la línea de Patri y nos dedicamos a
la nueva captura, fotos de rigor y al agua.
De allí fuimos a la Punta "Itá Siri", allí
tuvimos varios piques errados, en un momento de la pasada teníamos pique en las
tres cañas, quizá errábamos porque eran chicos, pero la cuestión es que se iban,
pero Patricia logró capturar un dorado mediano que también quedó registrado en
las imágenes
Ya cerca del mediodía el calor era muy fuerte, así que fuimos a Estancia Cueva a
almorzar y pasar las horas de más calor, es un lugar alto, donde hay un Ingá
grande y frondoso que da muy buena sombra y una mesa de cemento ideal para
servir el almuerzo, se nota que en un momento hubo una bajada de lanchas, ya que
quedan los restos del malacate y la bajada de cemento, allí nos comimos nuestro
pollo con ensalada, y a los postres tuvimos la visita de un lagarto overo,
seguramente atraído por el olor de la comida, pudimos filmarlo un poco.
A las cuatro de la tarde nuevamente al Río a
recorrer las piedras, Tizón capturó otro dorado mediano, y salió de zapatero
otro dorado mediano que dió muchas cabriolas antes de subir a la lancha, un
momento para las fotos y al agua.
Y a eso de las seis
Patricia puso fin a mi liderazgo de pieza mayor, un pique firme, clavada potente
y "casi" salto de un gran dorado, -cuando son tan grandes no alcanzan a sacar el
cuerpo completo del agua-, ahí si que había que luchar, sacaba nylon, Patri lo
traía un poco, evitar que se meta abajo de un camalote, dar vueltas por la
lancha para seguirlo, siempre tratando de acercarlo.
Luego de un buen rato de lucha Patricia logró
acercarlo para que Tizón lo levantara, era realmente muy grande, calculamos
16/18 kilos, filmación, fotos, devolución, alegría, festejos, y broche de oro
para una inolvidable jornada de pesca.
Como consejo, lleven muchos líderes porque hay
que dejar bajar bastante la carnada para lograr capturas interesantes y se
engancha mucho en el fondo, y si van a tratar de sacarlos perderán mucho
tiempo de pesca, además con el agua tan rápida es muy difícil poder
recuperarlos.
Sin duda el nivel alto del Río no perjudicó
para nada la pesca, al menos por lo que vivimos y vimos hasta ahora, y todavía
queda tiempo hasta el 8 de noviembre para pescar.
Nuestro agradecimiento a Roberto Guatto y a
Luis López Pereyra por las atenciones recibidas.