Tarariras en el Río de la Plata
Hicimos el primer intento

Por: Cristian (Peyerrey) Carreira
y Gabriel ( La Foca)Carrera

El pronóstico no era favorable para el día elegido de pesca en cuanto al viento y a algún chaparrón que podría llegar a caer en la zona. A pesar de esto decidimos con Gabriel hacerle los primeros tiros de la temporada a una de las especies mas buscadas por nosotros, los pescadores deportivos, en el delta del Paraná y en las lagunas, la Tararira.

Esta especie que siempre nos da hermosas batallas a la hora de pincharlas a través del engaño, ya sea algún señuelo mosca o carnada natural, y que la temporada pasada brillo casi por su ausencia en los ámbitos en los cuales generalmente dábamos con ellas, esta empezando a mostrarse muy voraz en este comienzo de la temporada estival.

Para nosotros la mejor época para pescarlas al menos en el delta es a principios de primavera, dado que en los últimos años las salidas más rendidoras en cuanto a cantidad y calidad de esta especie se dieron en septiembre y octubre.

La pesca se puede realizar con carnada natural tanto de flote como de fondo, si la pescamos con boya a mi gusto la carnada tiene que quedar fija tocando el fondo, dado que si la corriente del río reinante en el momento de la pesca es algo fuerte hará que el aparejo deje de estar en donde queríamos pescar y lo llevara hacia el centro del cauce del arroyo si estamos pescando en este ámbito. Con artificiales el tirar y recoger constantemente hace que el pescador trabaje en la zona deseada.

Como mencione con anterioridad, nos encontramos con Gaby en la guardería a las 7.30 hs. cargamos los equipos en la lancha y pusimos proa la zona elegida.
El Derrotero fue Lujan/ Canal vinculación/ Urion/ Honda/ Palmas/ Bajos del temor/ Diablo para terminar en el Paraná Mini.
Al llegar a la zona decidimos quedarnos pescando en los arroyos cercanos ya que el viento en esos momentos era muy molesto como para intentar el cruce a Oyarbide.

Armamos los equipos con líneas de variada para intentar capturar algún amarillo o alguna boga y así hacernos de carnada fresca, cosa que nos costo bastante, en una hora logramos capturar un solo amarillo cosa que presagiaba una jornada difícil de pesca.

Nos movimos hacia el falso diablo para intentar ya con un poco de carnada blanca más corazón que habíamos llevado pescar alguna tarucha en la boca de las zanjas que desaguan en ese arroyo con el río en las ultimas horas de creciente.
Líneas de fondo y flote al agua y nada, después de un rato cambiamos de lugar y nada, lo miro a Gaby y me dice: que día chivo que pinta no? , ni un toque.

Ya hacia un poco mas de una hora que intentando pescar en ese lugar así que decidimos entrar a los lobos aprovechando los últimos minutos de la creciente gracias a el poco calado de nuestra lancha pudimos entrar con 50 cm. de agua pero sabíamos que apenas empezara a bajar la marea teníamos que salir para poder pasar el banco que se encuentra en la boca de este arroyo.

Sin perder tiempo fuimos a los lugares en ese arroyo en los cuales siempre obtuvimos alguna tararira y nada, eran ya casi las 13 hs. y ni un pique en nuestras líneas, sapo total.
Salimos del arroyo ya con la bajante y como ultimo intento antes de dar por terminada la pesca buscamos el reparo de los juncos en la boca del mini.

Anclamos cerca de una bahía que se forma en la pared de juncos, preparamos la picada para acompañar los fernet que estabamos disfrutando, cambiamos las carnadas de nuestras líneas, colocamos unos buenos churrascos de corazón y lanzamos cerca de los juncos. No pasaron ni dos minutos que Gabriel dice creo que tengo un pique, sin mirarlo mi respuesta no fue del todo cordial pensando de que me estaba tomando el pelo, pero no cuando me doy vuelta al grito de coopo coopo, la caña totalmente arqueada y una caripela de felicidad que ni les cuento me dice viste que las íbamos a encontrar a pesar del día jajajaj, fotos de rigor y devolución de la tararira acomoda la carnada tira nuevamente y coopo coopo que está como loca otra mas dale. Increíble en esa última hora logramos subir a la lancha unas 10 tarariras de lindo tamaño y perdimos otros tantos piques a lado de la lancha cuando la íbamos a copear.

A las tres de la tarde ya con la pesca hecha pegamos la vuelta hacia San Fernando, con un viento SO muy molesto pero felices por el día que habíamos pasado a pesar de lo chivo que pintaba.


Hasta la próxima.


Cristian ”peyerrey” Carreira y Gabriel ”La Foca” Carrera