La Boca del Correntoso
Tiene en si misma una dificultad desafiante para alcanzar, y truchas suficientes
para premiar al que la supera.
La Boca del Correntoso es una meca para pescadores experimentados con mosca.
Es para ellos una fuerza que los une.
Un lugar que los desafía y los compara.
La semana anterior a la que estuvimos nosotros habían pescado en el lugar, como
cada año, Chiche Aracena y su hermano. Este año tuve el honor de compartir el
río con Héctor Jesús Leoni y sus amigos quienes me demostraron que para lograr
buenas capturas en la Boca del Correntoso es necesario conocerla.
Héctor es el creador de una de las moscas de las que se considera rendidora para
las truchas del lugar. Una rara Stonefly con patas de goma, fea y con algunas
dificultades de atado, que el Sr. Delgado, creador y fabricante, de las moscas y
señuelos “DEL”, comercializó hace muchos años con el nombre de “Leonis Barbarous”.
Hay quienes prefieren pescar el lado del Hotel. Lugar en el que se junta viejos
y noveles pescadores en un grupo donde solo la timidez de la ignorancia o la
mesura de la sabiduría separan sin querer a quienes allí se convocan.
Todos juntos
Me consta haber estado pescando junto a personajes estereotipados en esta pesca
como “los que saben” y haber sido tratado como uno más del grupo, siendo que yo,
no soy un buen caster y además conozco poco de la toponimia del lecho que marca
los mejores lugares en la boca. Este encuentro entre personas con experiencia y
pescadores noveles tiene en esa boca la virtud de que siempre se sale
beneficiado. O como mejor pescador o habiendo conocido a personajes que serán
entrañables en la historia que cada uno se forme en la pesca con mosca.
Hay diferencias entre pescadores, pero algunas, solo las inventa la inseguridad
o la reserva que otorga la experiencia propia, tomada como algo que todos los
demás comparten.
Recuerdo una vieja rencilla, entre un Sr. Linares de Mendoza y un querido amigo
de la boca, por hacer diferencias entre los que pescaban de un lado y de otro.
José Luis Scribano, defendió la postura de los pescadores del Hotel y negó que
existieran posiciones ofensivas de unos para otros, ni que hubiera rencillas o
intenciones encontradas entre ellos. Un tema recurrente y al que adhiero como
una entelequia.
Como se pesca.
El río Correntoso es considerado el más corto del mundo ya que solo tiene 214
metros en el recorrido desde el Lago Correntoso hasta su boca de encuentro con
el Lago Nahuel Huapi. Existe, como es lógico, un pozo formado por la corriente
al desembocar en el lago, y este pozo es al que todos queremos llegar con
nuestras moscas.
Esto no quiere decir que el Río no sea un buen pesquero y tenga otros secretos
para pescarlo, pero casi todos quieren cruzar la corriente con su lanzamiento y
pasar con el estilo que pueda, todo el veril posible para que alguna Arco Iris
le corte el habla en un pique.
Cada pescador tiene su streamer preferido. También se utilizan ninfas con patas
de goma que actúan dualmente. Por lo general las moscas usadas están atadas en
anzuelo seis o de mayor abertura.
La línea que más se usa, es un shooting de hundimiento II y para algunos de
hundimiento III. Se comienza a lanzar, ya sea del hotel o de la tolva, desde el
río vadeando hacia el pozón natural de la desembocadura. Leí alguna vez que el
pozón se encuentra a unas 70 metros, mas o menos, desde el último sitio de
lanzamiento posible.
– esto no debe ser exacto porque para esta distancia influye la altura del río –
y el llegar hasta allí parece muy difícil, aún con un excelente lanzamiento y
algunas correcciones sin perder el control de la línea.
Para pescadores expertos, perder el control de la línea dejándola derivar no es
lo mejor, ni lo más calificado. No parece errada esa postura si técnicamente uno
se siente dotado.
La línea en control implica estar pescando, la línea derivando pareciera que el
pique será una sorpresa y una deslealtad para el logro de la captura.
Que nadie se rasgue las vestiduras si comete “semejante atrocidad” porque la
mayoría lo hace. Algunos ortodoxos se van sin pescar por evitar derivar
demasiado la línea.
Es bueno saber que los mejores creen que dos o tres correcciones después de un
buen lanzamiento sobra para cobrar buenas truchas.
Pescar el Río
Pescar el río, desde donde se comienza el recorrido de la boca, es una
posibilidad que la mayoría desconoce o ignora a sabiendas. Lanzar desde el
comienzo el shooting 45 º hacia la embocadura, es un lance posible, se cruza el
río con la mosca y la pesca es totalmente diferente de la que estábamos
hablando. Este año, Mel Krieger, a la sazón en la Patagonia, con ese tiro,
previo a desenganchar su mosca de una retama que cuelga del acantilado del
hotel, logró una Arco Iris de más de dos kilos con el primer lance que llegó al
agua.
Los que creemos en el, pensamos en su conocimiento de los ambientes,
seguramente, sus detractores, si los tiene, pensarán que fue solo suerte. La
realidad es que ese tiro, lo haga Mel o Ud., cuando comienza el recorrido en la
Boca del Correntoso, no es necesariamente un gran lanzamiento, y es una
oportunidad para cobrar buenas truchas sin necesidad de una gran técnica.
Julio, quien este año cobro dos Arco Iris hermosas, está convencido que hay que
tirar perpendicular al río y hacer correcciones permitiendo que el shooting sea
arrastrado atravesando el veril. Luego de las correcciones, al detener la línea,
el shotting buscará por la presión de la marcha del río enderezarse hacia el
centro de la corriente, y teniendo pleno control de la línea, al comenzar la
tracción se producirán los piques. Está bueno el estilo, pero como todo, es
individual y por lo tanto es válido para Julio y para quienes lo practiquen
convencidos y con resultados.
Mi experiencia me dice que cuando el lance cruza el río en casi todo su ancho,
dos correcciones bastan y la mosca pesca en casi todo su recorrido.
Lance mas corto, menor trayectoria eficiente de la mosca por lo tanto, menos
posibilidades de pescar. Ergo. El que lanza bien tiene sobresalientes
posibilidades, y este año hay muchas truchas esperándolos. Los buenos lanzadores
sacaban tres o cuatro Arco Iris por día. Yo estuve dos veces, y solo logré un
pique, lo que me puso contento porque otros años ni siquiera las sentí.
Conclusión.
La altura del río en la semana de 1 al 8 de diciembre estaba ideal. Se pescaba
en ambas márgenes: del lado del hotel y del de la Tolva. En todo el pasaje que
un pescador recorre hasta dejarle lugar a otro, hubo posibilidades de pique. Se
cobraron muchas piezas.
No presencié ninguna captura extraordinaria pero supe que salieron truchas de
más de cuatro kilos. Por lo que viví, en las pocas incursiones que hice, ninguna
trucha supero los tres kilos y la pesca fue posible desde el primer lanzamiento.
Como siempre un buen lanzamiento suma posibilidades de pique, pero no fue la
razón de la gran cantidad de capturas que presencié.
Hubo muchos pescadores que no respetaron la etiqueta de tiempo y lugar que debe
existir en la rotación para pescar el recorrido designado, pero tampoco se debe
resaltar esto, porque había, de ambos lados, cantidad de pescadores todo el día.
Existe un gran respeto al pescador novel por aquellos que le han dado la mística
que contiene este entrañable lugar de pesca.
En la boca se encuentra aquel que llega por primera vez, inepto e inocente, con
aquellos que se saludan cada año con las truchas como viejos conocidos. No tenga
miedo a ir pensando que todos son extraordinarios lanzadores y Ud. quedaría
fuera de lugar. Si se anima, verá que nadie lo juzga y que no solo podrá pescar
una trucha sino la experiencia de compartir con los mejores un lugar que se
merece el mayor de los respetos por los pescadores con mosca. Además le diré
algo que pocos conocen. El Bebe Anchorena, ese mítico pescador, afirmaba que la
boca del Correntoso es fácil o por lo menos más fácil que la boca del Chimehuín.
Confiando en eso, me esfuerzo en el invierno por mejorar mi lanzamiento y vuelvo
cada año con la esperanza de ganarle una trucha alguna vez.
Enrique Gómez 11:12:2007