El Cisne, sólo al atardecer
Buena pesca de tarariras
Por: Fabián Macrinos
Muchos aficionados aprovechan enero para tomarse las vacaciones porque prefieren
la tranquilidad y también la buena pesca de mar. Otros prefieren la posibilidad
de elegir una laguna para pescar rumbo a Mar del Plata o los balnearios del
norte de la costa atlántica, a mitad de camino entre estas playas y Buenos
Aires.
Si se toma la Ruta Nacional 2, en el kilómetro 182 se encuentra a la izquierda
el famoso parador Minotauro. Unos 2000 metros más adelante parte un camino del
mismo lado, con un cartel que indica que va al aeroclub de Castelli.
A poco de andar el camino se bifurca: el de la derecha sigue hacia la laguna
Altos Verdes y la ciudad de Pila. El de la izquierda, señalado como hacia
“Dolores”, deja en 29 kilómetros en la estancia El Cisne, nombre inscripto en
una tranquera de la mano derecha. El camino, de tierra, se pone intransitable
con mucha lluvia.
Para realizar este relevamiento me acompañaron como en tantas otras veces Néstor
Sosa y Juan Bravi, ambos ya estuvieron en otra oportunidad en el mes de
noviembre, sin tener suerte con alguna captura. Lo ideal es llegar a las 17:00 hs. a partir de allí es cuando comienzan a tener actividad las taruchas, antes
es ir a cansarse en vano.
Esta laguna tiene una dimensión de unas 80 hs que en su mayoría esta cubierta
por juncales y en la costa con mucha gambarrusa, es por eso que debemos recorrer
toda la laguna o mejor dicho hasta donde nos permite la misma para dar con el
lugar indicado.
Fuimos con el auto hasta la parte de atrás de la laguna para observar dos o tres
sectores probables de pesca, en todos la profundidad era muy baja para realizar
pesca de costa.
Esta laguna esta dividida en dos por un terraplén, el cual se realizó con tierra
de la misma laguna, quedando en esta un canal de unos tres metros de largo y una
profundidad de dos metros que la ase propicie para pescar de costa.
Nosotros elegimos un sector en el terraplén a unos 200 mt. antes de llegar a la
primera curva; aquí a demás de tener buena profundidad hay un callejón de
juncales y gambarrusa a unos 80 cm. de profundidad, en donde se encuentran la
mayoría de las tarariras a la espera de su comida.
Armamos los equipos que estaban compuestos por cañas de 3 a 3.50 mts, estas
deben ser largas y con buena acción para clavar a lo lejos, las líneas con boyas
plop de madera que son más pesadas y nos permite lanzar a mayor distancia. Y
terminando con un líder de acero con un anzuelo N° 5 de la serie 92611,
encarnando con filet de carpa coloreada.
Estos elementos se deben a que tenemos que pasar los juncales, lo ideal es
llegar a pasarlos unos diez metros, traerla unos metros y dejarla, la tarucha se
encarga de ir a buscar la carnada. Al mover la línea no da resultado.
Como teníamos viento de frente los lances no eran lo que queríamos que fueran,
apenas llegábamos a superarlo por un par de metros. De todas maneras cuando el
viento acercaba la línea sobre la gambarrusa teníamos ataques de taruchas.
Así Juan capturó la primera de esa manera, la profundidad de donde estaba la
carnada no superaba los 50 cm, de esta manera cuando traía la pieza lo hacía
arriba de la gambarrusa.
En la línea de Néstor, a pesar de tener varios piques no podía clavar en forma
efectiva, el anzuelo con que estaba pescando era muy chico, cuando traía la
pieza en los últimos metros se salía del anzuelo, señal que chupaba la carnada y
no se pinchaba con el anzuelo.
Pescamos hasta que el sol dijo basta, un total de tres horas con una pesca
bastante buena con taruchas que van desde el kilo y medio a los dos kilos que a
pesar de su tamaño estaban bastante flacas, a pesar de la cantidad de comida que
tiene la laguna. Lo bueno es que salieron solo un par de bagres que no
molestaron en nada la pesca.
011 15-5308-3452
Saludos
Fabián Macrinos

