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Se llevó a cabo la 9° Expoaicacyp 2007
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Laguna "Altos Verdes"
 

Por: Fabián Macrinos

Como siempre, intentamos traerles algunas opciones de pesca cercanas a la ciudad, en esta oportunidad le toco a Altos Verdes que siempre a principio de temporada comienza bien y luego decae.
Nos comunicamos con Roberto Costas el propietario del pesquero la Orfilia, y nos comentaba que la laguna después de las lluvias caídas había aumentado unos 60 cm, y a medida que pasaban los días seguía en aumento por escurrir las aguas de los campos gracias a la alta humedad que en esos días había.

Nos contaba Roberto que el pejerrey comenzó a comer debido a que la temperatura eleva el plancton de la laguna y a su vez el pejerrey sube con el, y es muy difícil encontrarlo en un solo lugar de la laguna sino que se encuentra desparramado por todos lados.
La pesca también tuvo su recompensa ya que la comida, en este caso los camarones, se desparramaron para la costa y no en el centro de la laguna como estaban antes, al peje no le queda otra que salir a comer.

Alentados por esta noticia, salimos rumbo a Castelli junto Nestor Sosa y Juan Bravi, el lunes por la mañana temprano por ruta 2 hasta el kilometro 182 de la ruta, pasando el unos metros a la derecha tomamos el camino de tierra, que a pesar de la lluvia de unos días atrás estaba muy bueno. Por este camino recorremos uno 18 kilómetros, donde encontraremos una bifurcación del camino a la cual doblamos a la derecha. Allí nos esperaba Roberto, con su tractor para tirar la embarcación al agua.

La mañana se presentaba fresca con un viento muy suave del norte, Costas nos contaba que el día anterior había soplado viento del mismo sector también suave que permitió pescar a los pocos visitantes bastante bien.
Con este dato partimos al centro de la laguna que costo bastante en los primeros metros, a pesar de que la laguna había aumentado el nivel seguía baja, no superaba 1.60 mts. en el centro de la laguna. La coloración del agua era de un verde intenso.

Armamos los aparejos con cañas de 4.00 mts, reel frontales cargados con multifilamento y líneas de colores claros, en esta laguna siempre se aconseja colocar color claro y si es blanco mejor, o de lo contrarío combinar la panza de la boya con su parte de arriba de otro color para poder divisarla; anzuelos n° 2 y brazoladas que iban desde los 20 cm hasta los 60 cm.
Como el viento era del noroeste salimos desde la margen derecha del embarcadero hasta la costa donde soplaba menos el viento, de esta manera nos dejaría armar mejor los equipos, también colocamos un muerto para regular la velocidad del garete de la embarcación por la acción del viento.

Ya habíamos pasado más de la mitad de la laguna con solo una captura de un pejerrey de unos 30 cm, que no era el que buscábamos.
Decidimos cambiar el rumbo, fuimos en busca de un lugar más tranquilo como la zona del morro, aprovechando su proximidad fuimos hasta él. El lugar estaba con apenas 80 cm. de agua, que nos hizo dudar de la presencia de pejerreyes, ya que el agua también se encontraba muy turbia.

Al lugar le dimos una hora y media como para probar de todas las maneras y profundidades, con la captura de un solo pejerrey, un par de bagres de laguna, dentudos y una hermosa tarucha que capturó Juan con la línea de pejerrey, tardando unos 15 minutos para poder sacarla, cuidando los elementos que no eran para esta especie.

No podíamos encontrarle la vuelta a la laguna para dar con el pejerrey, lo que sí nos llamo la atención fue que cuando estabamos navegando levantamos muchos dentudos en el fondo con la hélice del motor, pero que luego no se manifestaba en las líneas.
Volvimos a cambiar de lugar, esta vez decidimos ir en busca del bajo e Ochoa, prácticamente donde moría el viento, a mí mucho no me convencía, pero no podíamos elegir demasiado.

Al lugar entramos con el motor apagado, dejándonos llevar por la misma acción del viento, para no alterar el ámbito.
Esta vez dejamos de lado el color de las boyas para probar por cuanto color teníamos, pero en mí caso boyas de plástico que son las que más se adaptan cuando hay viento.

Aquí fue la primera vez que pudimos divisar algún bulo de pejerrey, no eran grandes pero por lo menos nos daban la presencia de pejerreyes, había que esperar que coman.
Nuevamente en la línea de Nestor, tuvo pique dejándole llevar bastante la línea como para que coma bastante y no perderlo. Así y todo lo trajo prendido del labio superior con mucho cuidado para que no se caiga. Tampoco el tamaño nos convencía.
Después de un buen rato y con algunas capturas de pejerreyes medianos a chico, volvimos a movernos, esta vez fuimos a la que antes era la zona prohibida, donde la dueña del campo lindante limita con bidones para no dejar pescar en esa zona.

Parecía un calco de todos los lugares, el agua muy turbia, teníamos un par de piques (algunos de dentudos) y luego se cortaba por completo, esto nos indicaba lo arisco que estaba el pejerrey, con tanta perturbación del agua.
Ya casi con la tarde encima, decidimos volver al embarcadero con la bronca de estos casos que no pudimos dar con los pejes grandes ó con la cantidad, pero es lo que hay, quizás con otras condiciones del viento algo superior a la vivida en esta jornada, que junto a la temperatura era imposible estar en la laguna; la pesca pudo ser otra, vamos a volver por la revancha.

Teléfono de la laguna: 02241 15 440753 Pesquero La Orfilia

Saludos
Fabián Macrinos