Ya salieron las primeras lisas de temporada

Un relevamiento de esta difícil especie de pesca calificada

Por: Fabián Macrinos
Pesca al día
 

Hubo que realizar varias salidas de pesca y recorrer muchísimos kilómetros para realizar un relevamiento a fondo de principios de temporada de una especie tan difícil como la lisa; en el afán de aportar a los aficionados los datos de los mejores pesqueros cercanos a Buenos aires, "Pesca al Día" realizó una recorrida amplia y exitosa.

Después de un par de experiencias malas, dejamos pasar algunos días para que se estabilizara el tiempo y las aguas del Canal 9. Salimos rumbo a Castelli junto Néstor Sosa y Juan Bravi, quienes habían estado dos días atrás por la zona pero por causa de un alga que traía el agua y que se enganchaba en sus líneas, no habían podido pescar en General Belgrano.

Supusimos que en el Puente 80 no estaría el alga ya que nunca en las tantas veces que fuimos a pescar la encontramos.

Cruzamos el puente y subimos el terraplén hacia mano izquierda; el lugar elegido fue en la compuerta de la laguna La Larga. Pero todo estaba para no pescar debido a que en el trayecto nos sorprendió una llovizna.
 


RECORRIDA

El canal se encontraba con bajo nivel de agua; sin llegar a formar un remanso adecuado para tirar las líneas, en el medio del cauce se veían algunas lisas pero pasaban muy rápido y sin estar acardumadas cosa que juega en contra para que coma esta especie.

Sin armar los equipos y no perder tiempo, salimos en busca de otro lugar más adecuado; volvimos a cruzar el Puente 80 y tomamos el terraplén a mano izquierda rumbo a Casalins.

En cada alcantarilla parábamos para ver si se veían algunas lisas pero en cada caso el panorama se repetía como en el canal.

Al llegar al puente que lleva a Casalins, bajamos hasta un remanso donde estaban varias lisas acardumadas. Sin perder tiempo armamos los equipos que estaban compuestos por cañas 4,20 metros con acción de punta, reeles frontales cargados con multifilamento del 0.12 de una buena marca; y las líneas tipo chiripá con un plomo de 50 gramos aproximadamente. La carnada elegida fue en esta oportunidad lombriz y corazón teñido de rojo.

PIQUES

Tiramos las líneas hacia el centro del canal y luego las traíamos despacio hasta el lugar en donde habíamos visto las corridas de las lisas, que parecían de buen porte.

Lo bueno era que no se veían mover carpas en el lugar ya que éstas pueden jugar en contra al tomar la carnada al igual que la variada, ya que si se prende una provoca alboroto dejando el sitio sin lisas.

El movimiento era intenso; sin ser muchas las lisas había las suficientes para conformar un buen cardumen. Rápidamente llegó el momento del primer pique; después de dar unas vueltas en la línea de Néstor, un ejemplar se decidió a comer, y en ese momento Sosa clavó sin dejar que saliera hacia el centro del canal; pegó unas corridas y se entregó. El tamaño no era de los más grandes, pero fue la primera que sacamos en ese lugar y también la última.

En casi una hora de espera no se veía ninguna dar alguna corrida, ni siquiera en el centro del canal; estaban muy asustadas y no se dejaban ver.

CAMBIO DE SITIO

Sin perder tiempo salimos nuevamente por el terraplén hasta cruzar la Ruta 29; unos kilómetros más adelante, pasando el Puente del Zorro, nos encontramos con "las tres bocas"; aquí vale aclarar que es la intersección de los canales 12, 9 y 11.

En este lugar volvimos a ver lisas por lo que volvimos a preparar los equipos y tiramos hacia el sitio en el que estaba el cardumen.

Las lisas pasaban por entre las líneas pero no comían; a pesar de que colocamos varias carnadas para ver con cuál se tentaban, sólo picaron un par de bagres de laguna.

Según nos explicó Juan, la zona de "las tres bocas" es muy abierta para que se quede a comer la lisa, por lo que había que correrse unos cincuenta metros para adelante. Al principio sucedía lo mismo pero sentíamos algunos toques en las carnadas como si fueran dientudos u otros descarnadores como bagaritos o mojarrones.

Sobre las dos de la tarde el sol nos obligó a quitarnos las camperas; con mayor temperatura y con un suave viento del oeste las lisas comenzaban a dar un espectáculo en el agua, pero en este sector pasaban y no comían.

OTRO CARDUMEN

Nos movilizamos unos kilómetros más adelante, donde el canal se ensancha y tiene mayor profundidad; Juan, muy conocedor de esta especie, caminaba agazapado por la costa para no ser visto por las lisas. En un momento se detuvo y con un silbido nos llamó.

Estaban todas allí yendo de un lado para otro pero sin ir muy lejos y volvían; por suerte no tardaron mucho en tomar nuestras carnadas.

El primer pique vino en la caña de Néstor; se trataba de un ejemplar que dio dura batalla y que sobrepasó los dos kilos y medio de peso.

En menos de una hora salieron alrededor de ocho hermosas; algunas eran las famosas canaleras, esas que llegan al kilo.

Hugo Dimarco y José Daponte que previamente se habían sumado al grupo también capturaron un par de lisas cada uno hasta que llegó el atardecer y dejaron de tener actividad.

Sin lugar a dudas el esfuerzo que tuvimos que realizar para dar con las lisas tuvo su premio; hay veces que no hay que quedarse a esperar que arrimen sino salir en buscarlas como en esta ocasión.

Teléfono del guía Juan Bravi: (02241) 15 507 389.

Saludos

Fabián Macrinos