Damos la bienvenida a nuestro nuevo auspiciante:


Pique Confirmado

Salimos a confirmar que las tarariras ya están activas
Río de la Plata - Buenos aires

Por: Cristian (peyerrey) Carreira

El amanecer del domingo 8 de octubre se presentó espectacular. Con Gabriel habíamos arreglado la noche del sábado en encontrarnos en la guardería a las 6.30 hs para ir a pescar nuevamente a la zona del Correntoso y del Barca Grande, debido a los buenos resultados que obtuvimos con Pato unos días atrás y así sacarnos la duda de si ese día había sido casualidad o realmente la pesca de tarariras estaba firme.

Luego de llenar los tanques de combustible de nuestra embarcación y el termo con café, emprendimos el derrotero de siempre:    Luján - Vinculación - Urión - Honda -  Bajos del temor - Diablo, para salir por la boca del Paraná Miní y gracias al GPS seguir la ruta  que nos depositaría en la boca del Barca Grande.

Navegamos un par de km por el Barca para hacer   los primeros intentos en los arroyos Dominguito y Poronguito en los cuales, buscando las salidas de algunas zanjas, obtuvimos como respuestas a nuestros lances alguna que otra tararira chica.

Las líneas que utilizamos en estos arroyos eran de flote con boyas chicas, encarnando con filete de sábalo fresco. Dado que los piques se daban de a ratos, decidimos con Gabriel ir a los arroyos más cercanos a la boca del Barca.

Navegando con mucho cuidado sobre el banco que se forma a la salida del Barca a mano derecha saliendo al Río de la Plata, hay un par de arroyos muy buenos para la pesca de bogas y tarariras.
Lamentablemente al entrar a uno de estos arroyos encontramos un trasmallo de lado a lado así que decidimos ir directamente al lugar en donde hacía unos días atrás había pescado muy bien.
Entramos al arroyo haciendo el mínimo ruido posible. Anclamos y preparamos los equipos.  En este lugar encarné con filete de boga que había llevado freezado y Gaby con filete de sábalo fresco.

Los primeros lances los efectuamos cada uno tirando para el lado que más le gustaba y así estuvimos un rato hasta que Gabriel me dice: - tiremos las boyas una al lado de la otra así a lo mejor las activamos. -¿Te parece?  le dije. - Y bueno, probemos.

Empezamos a hacer un poco de ruido los dos en la misma zona, y ... si ! tenía razón ! Empezaron a ponerse como locas.

Los piques eran impresionantes, tomaban la carnada, corrían lentamente hasta hundir cualquier boya que le tirásemos

Fuese grande o chica, se llevaban todo al fondo y cuando las clavábamos comenzaban el show de saltos y llevadas.

Estaban más combativas que hace unas semanas atrás.

Los piques se daban esporádicamente. Sacábamos 3 o 4 tarariras y se cortaba. Nos corríamos unos metros y tomaban la carnada nuevamente. 

Dado que las respuestas se seguían dando lance a lance, decidimos quedarnos en este lugar durante todo el resto de la jornada.

Perdimos más de veinte piques que llevaban  todo al fondo y largaban la carnada, pero por suerte logramos subir a la lancha unas quince tarariras; muchas de las cuales fueron de buen tamaño.

Y como corresponde fueron devueltas en su totalidad al agua para poder pescarlas nuevamente en la próxima salida a estos hermosos arroyos de la zona del Barca Grande y el Correntoso que tantas satisfacciones nos están dando en este comienzo de temporada.

 

Hasta la próxima.

Cristian (peyerrey) Carreira