Bahía San Blas
Pcia. de Buenos Aires
La pesca está como en los viejos tiempos
por: Fabián Macrinos
(Pesca al día)
![]() |
El "paraíso" del pescador deportivo está rindiendo muy bien
Veníamos escuchando comentarios coincidentes con respecto a que en la lejana
Bahía San Blas la pesca deportiva se estaba dando se manera excelente; siempre
este fue un muy buen pesquero al punto que se lo conoce como el "paraíso" de la
pesca deportiva, pero hace muchos años se obtenían aún más y mejores piezas que
en la actualidad.
Alentado por esos datos, un equipo de "Pesca al Día", acompañado por los amigos
Salvador Longobucco y Néstor Sosa se decidió a viajar a ese apartado rincón del
territorio bonaerense en donde por suerte pudimos comprobar que verdaderamente
en San Blas se está pescando como en los mejores tiempos.
Salimos muy temprano de La Plata por la Ruta 215 hasta San Miguel del Monte
donde tomamos la Ruta 3 hasta la rotonda de la 226 para después continuar por la
76 y más adelante por la 51 hasta Bahía Blanca, a partir desde donde se prosigue
el viaje nuevamente por la Ruta 3 hasta el kilómetro 880 en donde se accede al
camino de 62 kilómetros de ripio que llega hasta San Blas.
![]() |
![]() |
VARIADA
Después de una hora y media de pura pesca de pejerreyes (ver aparte), salimos
rumbo al Banco Rebeca al lado del cual donde anclamos la embarcación; este lugar
no está muy del lejos embarcadero, los que nos da la pauta de lo buena que está
la pesca, ya que sin navegar demasiado tenemos inmejorables chances de lograr
buenas capturas.
Los equipos no tienen que ser muy pesados pero deben ser aptos para pescar
cazones, gatuzos grandes, pescadillas, y grandes rayas; cargamos los reeles
rotativos con nailon del 0.50 y líneas de dos brazoladas y plomo pasante; en la
de abajo con un anzuelo 92611 nº 6 para los gatuzos y 70 cms. más arriba otra
con un anzuelo nº 4 para las pescadillas. La carnada fueron trozos anchoitas y
saraca. Los plomos al principio fueron de 250 gramos pero con el parate del agua
los bajamos a 100 gramos.
Los primeros en picar fueron los gatuzos de muy buen tamaño con algunos que nos
sorprendieron por sus portes ya que superaban los 4 kilos; hacía años que no se
daban tan grandes, y hay que aprovecharlos ahora ya que a mediados de noviembre
comienzan a retirarse.
Los piques eran constantes y sólo era cuestión de esperar para que tomaran la
carnada; siempre conviene hacer rebotar el plomo sobre la arena ya que de esta
manera las carnadas toman naturalidad.
![]() |
![]() |
PESCADILLAS
En el comienzo del parate del agua siempre conviene cambiar el plomo por otro
más liviano y sentir mejor los piques. Aquí es el momento de las pescadillas que
están presentes más arriba ya que con el lugar cebado se acarduman todas debajo
del barco. Salieron muchas de buen tamaño aunque predominaron las medianas.
Entre tantas pescadillas también se dieron algunas corvinas rubias de 1.200
gramos y además, las luchadoras palometas que son muy buscadas con cucharas con
la modalidad de spinning, aunque esta vez no se dio.
Lo que hay que destacar es que se capturaron varias pescadillas con una cuchara
en forma de pescadito.
Como en algunas salidas de pesca lo bueno siempre está en el final de la
jornada; mientras seguíamos tirando para la variada con gatuzos y pescadillas al
por mayor, la línea de Néstor se puso pesada y se pensó que se trataba de un
enganche o una raya grande, pero luego, al verse una mancha negra en el agua
vimos que era un lenguado grande; los guías aconsejaron traerlo con mucha
paciencia.
En dos oportunidades al acercarse al barco el lenguado cambió bruscamente la
dirección y estuvo a punto de soltarse; en el tercer intento, ya cansado, se lo
pudo levantar y ver que era un ejemplar formidable que llegó a los diez kilos de
peso.
SEGUNDO DIA
En el segundo día de estadía en el "paraíso" de los pescadores deportivos
optamos por probar pescar durante la bajante, ya que en la bahía la diferencia
de mareas no es muy pronunciada.
El día se presentó con un viento norte muy fuerte que de haber contratado una
embarcación más chica, no podríamos haber salido ya que la navegación se hubiera
visto impedida por el oleaje.
El barco estaba para nosotros solos, y como es costumbre, después de entregar el
rol de salida en Prefectura, salimos hacia el mismo lugar en el que habíamos
pescado el día anterior la variada.
El agua se enturbia si anclamos cerca del banco a causa de la correntada razón
por la cual, para ubicar un buen lugar, hay que retirarse hasta una profundidad
de diez metros, cerca del veril. Los aparejos fueron los mismos, al igual que la
carnada.
PIQUES
Los primeros en picar fueron los gatuzos de tamaños regulares; debido a la
correntada y al oleaje, la mayoría venían enroscados en la línea. Nos sorprendió
el poco pique de pescadillas aunque los tamaños eran muy buenos.
A medida que pasaba el tiempo mejoraron los tamaños de los gatuzos. Por momentos
venía el agua turbia y se cortaba el pique y había que soltar cabo para que la
deriva nos alejara un poco.
Como el viento no aflojaba, con una pesca más que aceptable volvimos al
embarcadero con una buena cuota de gatuzos y pescadillas de buen porte.
Ahora podemos decir que San Blas está realmente con muy buena pesca; tanto en
marea baja como en la crecida se da mucha variada; se logra la cuota aún sin ser
un experimentado pescador, como muchas de las mujeres a las que vimos obtener
numerosos ejemplares.
La Bahía también tiene pejerreyes
En San Blas también decidimos probar suerte con los pejerreyes pero pescando con
la marea alta, razón por la cual teníamos pactada una salida con la embarcación
a las 15. Al embarcarnos nos encontramos a bordo con dos matrimonios, uno de los
cuales había viajado con su hija de cuatro años desde nuestra ciudad.
![]() |
![]() |
La hermosa y bien equipada lancha contratada
puso proa hacia la costa opuesta donde hay unas canaletas de una profundidad de
no más de 2 metros, de modo de aprovechar los últimos momentos de la crecida
para pescar pejerreyes.
Los equipos para este tipo de pesca no son nada complicados: cañas de 2,40
metros con un reel frontal con multifilamento o nailon del 0.30 y un barranquin
de tres anzuelos; o algo más sencillo aún, una boya y dos anzuelos nº 5 con
brazoladas cortas y nailon del 0.50 ya que se puede enganchar también a alguna
palometa.
La carnada puede ser camarón o anchoita en trozos; pero lo fundamental es cebar
con una lata de caballa en aceite para concentrar a un centenar de pejerreyes en
el lugar.
![]() |
![]() |
RESPUESTAS
No habían pasado aún cinco minutos de iniciada la pesca cuando comenzaron a
tenerse las primeras respuestas; el agua corría aún algo fuerte y las líneas así
lo marcaban.
Los primeros pejerreyes se dieron en la borda donde trabajaban mejor las líneas,
pero luego de unos cuantos minutos la fiesta de "flechas de plata" se dio en
cualquier lugar al que se tiraran las líneas.
DOBLETES
![]() |
![]() |
Al caer las líneas al agua recorrían unos metros y con algunos tironcitos comían
inmediatamente; y si dejábamos pasar algunos minutos venían dobletes. Los portes
eran buenos predominando los de 27 a 30 centímetros con algunos superiores a los
40 cms.
Estos pejerreyes tienen la particularidad de contar con una película gelatinosa
que los protege; hay que tener cuidado porque al agarrar al pescado se puede
resbalar y no es raro que uno se termine clavando el anzuelo.
Saludos