RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Provincia
06-04-2004 Corcovado Chubut


Río Corcovado

Por: Mario Capovia Del Cet
 

Míticas son las enormes arcoiris y fontinalis de la boca del río Corcovado, también llamado Carrenleufú. Unos pocos kilómetros más abajo, debido a un angostamiento, tiene caídas de varios metros de altura y corredores de aguas tan violentas que impiden que los peces puedan seguir remontando. A partir de allí y hasta el Pacífico la ictiofauna cambia totalmente. El tamaño de las arcoiris es mucho menor y las fontinalis casi inexistentes, pero salmones Chinook de hasta veinte kilos que remontan desde Chile y truchas marrones, son los habitantes aguas abajo.

 

Omar Ceballos fue quien nos alojó en su complejo turístico “El Refugio del Pescador” en el pueblo de Corcovado y nos ofició de guía en esta ocasión. El nos comentó que los salmones chinook comienzan a remontar desde principios de octubre y en noviembre, desovan a partir de marzo y comienzan a morir a partir del mes de abril. La mayor parte de ellos son pescados por los lugareños mediante robador, o con grandes cucharas giratorias, no habiendo tenido noticias de alguien que hubiera sacado alguno con mosca.
 

El plan de pesca fue hacer una flotada de una tarde completa, desde el denominado “puente de hierro”, ubicado junto al pueblo de Corcovado, hasta el “puente de cemento”, unos seis kilómetros aguas abajo. A la mañana siguiente iríamos con nuestro vehículo a vadear tres buenos pozones aguas arriba.
Luego de un excelente almuerzo al aire libre, fuimos al puente de hierro donde Omar nos presentó a “Loly” un amigo experto en rafting que nos esperaba junto a tres balsas. Nos llamó la atención que ninguna tuviera toletes pues pensábamos que íbamos a flotar el río en las típicas embarcaciones que usan los guías de pesca. Omar nos explicó que, si bien podíamos ir con la camioneta y explorar muchos de los pozones de ese tramo, la manera más rápida de recorrerlos era contando con la experiencia de Loly y sus balsas de rafting. Nos miramos, aceptamos, y luego de recibir instrucciones de como remar, nos embarcamos e iniciamos nuestro recorrido. A bordo íbamos: Loly (dando las órdenes), Omar, su hijo, Patricia, Hugo y yo (remando). He balseado unos cuantos ríos, pero era la primera vez que flotaba uno de estas características. Decir que es hermoso es poco; angosturas de altos paredones de roca oscura forman pozones profundísimos de aguas calmas, donde las líneas de hundimiento más rápido que teníamos parecían floating. Una sucesión constante de rápidas correderas nos daba la sensación –en un principio- de que todos íbamos a quedar colgados de algún sauce. En la medida que nos poníamos mas prácticos con los remos la cosa se hacía cada vez mas divertida e íbamos ganando confianza y disipando temores.

 

Bordeado por una foresta donde predominan los cipreses, ñires y sauces, el río Corcovado nos brindaba un marco espectacular.
A unos tres kilómetros de nuestro punto de partida el río ya no corre tan encajonado y comienzan a aparecer algunas pequeñas costas bajas de piedra donde el vadeo se hace posible. El “pozón largo”, una curva de al menos doscientos metros de amables aguas bajas, fue el lugar donde a todos nos hubiera gustado bajar, pero lamentablemente estaba ocupado por dos pescadores extranjeros y su guía. Por respeto y tratando de no perturbar el lugar, nos dejamos llevar por la suave corriente y continuamos hasta el pozo siguiente.

 

 

Del puente de hierro, de la junta, de la estaca, de la suerte, la cuervera, largo, del puente de cemento, fueron los pozones claves que recorrimos pescando.
Mas de diez arcoiris y algunas marrones medianas muy acrobáticas tomaron nuestros streamers y ninfas. Una nula actividad en superficie, sumada a la velocidad del agua no nos tentó para experimentar con secas, aunque tal vez hubiera sido interesante probar con algún atractor.

 

Al día siguiente fuimos con nuestro vehículo a pescar al pozon de “Poncho Moro”, llamado así pues en ese lugar vierte sus aguas al Corcovado, el arroyo del mismo nombre.
El agua corre con mucha fuerza y enormes piedras interrumpen su paso formando corrientes, contracorrientes y muchos recovecos donde uno intuye la posibilidad de que alguna trucha realmente grande, si la hubiere, seguramente estaría allí. Omar nos dijo que la semana anterior habían sacado allí una marrón de más de cuatro kilos.
 

Complicado para pescarlo, ya que uno no puede vadear más que a unos tres metros de la costa y la pared vegetal que queda a nuestras espaldas nos complica para hacer tiros largos bajos los árboles de la costa opuesta. Allí solo obtuvimos pocos piques de truchas pequeñas y ninguna captura.
Luego fuimos al pozon “Ventura”, una larga medialuna de piedras parejas muy fácil de vadear de unos doscientos metros de largo, muy similar al “Pozón Largo” que la tarde anterior tuvimos que evitar dada la presencia de pescadores.
Más de una hora estuvimos peinando el lugar con solo un par de capturas de escaso tamaño.

 



El “Sambueza” fue el tercero y último pozon que visitamos. Este queda en los límites del pueblo de Corcovado junto a un aserradero. Muy bonito discurre el río allí, entre dos paredes de sauces con algunas playitas, donde pudimos extraer tres arcoiris y una marroncita, formando luego un curvón muy cerrado y profundo que nos brindó un par de arcoiris mas.


 

Atribuímos el escaso resultado al horario en que iniciamos la salida, ya que llegamos al río a las nueve de la mañana, donde los peces están poco activos. Mejoró en el Sambueza ya que lo pescamos a partir de las once y media (de once a una del mediodía suele ser buen horario de pesca).
 

En otra oportunidad, sería deseable repetir la misma salida muy temprano, al amanecer, o en las últimas tres horas de la tarde, donde no tengo dudas que el resultado sería mucho mas satisfactorio.
Nos despedimos de Omar Ceballos y su familia, cordero asado de por medio, acordando un nuevo encuentro de pesca a principios de la la próxima temporada, en el mes de noviembre, para explorar otros rincones del Corcovado.

Servicios:

"El Refugio del Pescador" de Omar Ceballos
25 de Mayo s/n - Corcovado - Pcia. de Chubut - Patagonia Argentina
TE: 02945-494105 - 494109
Web Site : www.pescaencorcovado.com.ar
E-Mail :  corcova@ar.inter.net


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