RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Zona
31-07-2003 Laguna Salada de Coronel Granada Buenos Aires

 

Una laguna con cantidad y tamaño regular por años

 

Pejerreyes de La Salada de Coronel Granada.


Por: Enrique Gómez
 


A principio de temporada, mejor dicho un poco antes que empezara, fuimos a esta laguna buscando esas que nunca fallan y tal cual. No falló. Fue una buena salida y el resultado lo ofrecimos para que se comenzara la temporada con un dato preciso y seguro. La Salada de Coronel Granada repetiría otro excelente año de buena pesca.

 

El lugar y como llegar

Es un espejo de agua de casi 20.000 hs  extendida en una forma irregular y de diversas profundidades. Está a 2000 metros del Km. 283 de la Ruta 188 en el Partido de Gral Pinto, ruta que se toma viniendo desde Buenos Aires por la ruta 7 hasta Junin, allí se toma la ruta 188, pasando por Lincln y General Pinto.

 

 

Son 380 km de magnificas rutas y un acceso asegurado a la Laguna. La atiende desde hace años, mejorando cada día sus servicios, la familia Oroza titulares de la Estancia San Enrique .

 

Los anfitriones

“Lalo” un hombrón de modales afectivos y atentos es el que encabeza esta difícil tarea de mantener una infraestructura expuesta a los avatares que trae una laguna en el medio de la Provincia de Buenos Aires.

Su embarcadero, hoy un ejemplo, era de difícil acceso para los vehículos con sus lanchas, hoy con esfuerzo y devolviendo a los pescadores su continuidad, ha realizado un camino consolidado de casi 500 mts para que todos los autos y las embarcaciones puedan llegar hasta el pequeño canal que se abre a la laguna. “Fosforo” el sobrenombre de un gigante de afable cara de niño, fue quién nos ayudó a bajar la embarcación. La pendiente de maderas atravesadas no hubiese necesitado de su auxilio para poder bajarla.
 

 

El Dato

Cuando se está frente a semejante extensión de agua, a pesar de haber pescado en ella mas de una vez, se siente la inseguridad de adonde ir a hacer la mejor pesca, la cantidad está asegurada pero la calidad tiene secretos en cada laguna que solo conocen aquellos que la visitan con continuidad. Consultamos a Fósforo y nos envió con dirección norte esquivando Palos de telégrafo  y alambrados invadidos. Nos mandó

buscar los grandes en baja profundidad y entrando a pala. En silencio y evitando los golpes en el bote cosa fundamental cuando se va pescar en aguas bajas.

 

Derrotero y tentaciones

Salimos a las 12,30 hs Hugo, Patricia y yo tratando de seguir el derrotero indicado. La laguna era un espejo quieto y brumoso. El sol, entre nubes transparentes, no alcanzaba a borrar ese manto de niebla tan hermoso que se forma en las lagunas planchadas.

La luz reflejada en ella deslumbraba, las costas difusas y los mbiguás y otras aves sobre los postes emergentes brindaban uno de esos espectáculos singulares y únicos que los pescadores tenemos el privilegio de compartir.

A medida que avanzábamos, cortando el agua quieta, los bulos alteraban la quietud del agua y nos entusiasmaron un par de veces. Siguiendo nuestra experiencia y observación, detuvimos por primera vez y dejamos derivar la embarcación que apenas se movía. El resultado, pobre y frustrante en cuanto al tamaño que buscábamos, no por ello los pejerreyes eran despreciables, todos superaban los 30 cm. Dos veces nos tentaron esos movimientos en el agua al navegar y dos veces perdimos tiempo con pejerreyes que no satisfacían nuestros deseos.

 

Al fin llegamos

Dos horas después de haber salido del puerto nos convencimos de arrimarnos a aguas de baja profundidad donde el calado de la lancha era el ancla. Desde ese momento todo cambió. Pescábamos con líneas de dos boyas. Hugo las prefiere, chupetes con el rotor hacia fuera y sin puntero, trabajan muy bien y mantienen su alineación permanentemente.

Los piques eran hermosos, lentos y con recorridos largos, ésto sucede por la baja profundidad donde nada el pejerrey que hace que este no cambie de profundidad cuando toma la carnada. Las mojarras fueron las mejores, encarnadas de a dos, a pesar que “Fósforo” nos indicó que usáramos blanca cruzada en el anzuelo. Esto es: una tirita fina pinchada una sola vez del medio para que ambos extremos bailen a los costados del anzuelo, a Hugo le costó tres bagres.

 

 

A las cuatro de la tarde, o sea menos de dos horas después de arribado al dato, teníamos 28 pejerreyes del tamaño buscado. Mas de 35 cm en general, gordos, fuertes y peleadores cada uno de ellos.

La pesca fue pareja para todos y a todos nos tocó algún grandote destacado.

 

Conclusión

La Salada de Coronel granada desde la Estancia San Enrique está incomparable para visitarla antes del desove y de la veda. Muy poblada. El camping, los servicios, la atención, el muelle y el camino para acceder son para destacar. Los pescadores merecen que se les devuelva en atenciones sus esfuerzos de cada fin de semana.

Pejerreyes de todos los tamaños acompañarán la navegación de quien se llegue a ella.

Los grandes, nosotros los encontramos en los bajos del norte pero eso no quiere decir que hayamos visto a alguien salir sin pescado.

Todos estaban mas que satisfecho con la pesca realizada.

Nos fuimos sabiendo que lo que escribiríamos a nuestros lectores sería darles con precisión una salida de pesca exitosa.

 

Servicios:

 


 

Estancia San Enrique

Atendida por la Familia Oroza.

Entrada: $ 5

Precio por bote: por dìa $ 40

Lancha con guía: 4 personas con guía y combustible: $ 140

Camping: Por carpa $ 5

Remolque: Por bote $ 10

Bajada de lancha: $ 5

Porción de carnada: $ 3

Reservas: (02356) 495061 (Estancia San Enrique), “Lalo Oroza” (02355) 15640040 ó (02362) 15650668

Mail: orozaaja@hotmail.com

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