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Fecha |
Pesquero |
Zona |
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24-12-2003 |
Lago Krugger |
Esquel |
Lago Krugger, Boca del Río
Frey, Estrecho de los Monstruos
Como una constante el clima atentó contra la pesca, pero algo sacamos
Por: Hugo Gallo
Una
vez que llegamos a Esquel desde Cholila, nos pusimos en contacto con Alejandro
Cantón, copropietario junto a José Brazzola del refugio Lago Krugger,
que ahora en lugar de un refugio es un hermoso Lodge, justo en la boca del Río
Frey.
Nos encontramos con
Alejandro el sábado 6 de diciembre a las seis de la tarde en Punta Matto, que
es un puerto sobre la ruta 71 a una hora y media de Esquel, pasando por Villa
Futalaufquen, allí hay un muelle para embarcar y mucho lugar para estacionar
el vehículo durante la estadía en el Krugger, a pocos metros hay un puesto de
guardafauna, por lo cual se puede dejar el vehículo con total tranquilidad.
Partimos de Punta Matto en
la embarcación del Lodge, (una lancha de 7.80 metros de eslora, con una gran
cabina y propulsada por un motor de 130 HP) con rumbo sudoeste, cruzamos el
brazo norte del Lago Futalaufquen y a través del Estrecho de los Monstruos
entramos al Lago Krugger, el paisaje es imponente, rodeado de montañas y con
costas pobladas de árboles centenarios, de pronto divisamos entre los árboles
el perfil del Lodge, éste se encuentra a pocos metros de la costa, exactamente
donde nace el Río Frey.
En el lago se puede navegar
a motor a velocidad lenta y pescar con artificiales, en el río no se puede
navegar a motor y la pesca es con mosca unicamente y devolución obligatoria, en
el Estrecho de los Monstruos se puede navegar a motor pero la pesca es sólo con
mosca y devolución obligatoria.
En cuanto al Lodge, es muy
cómodo, mayoritariamente hecho en madera, consta con mesa de atado para los
huespedes, un vivero con huerta organica, y un menú variado y programado con
anterioridad, es atendido por sus dueños, Alejandro y Sonia, además se cuenta
con el asesoramiento de Jerónimo, hijo de éstos y exelente pescador con mosca.
El sábado, luego de
instalarnos, caminamos los pocos metros que separan el Lodge del Río Frey para
hacer unos lances, el río corre pesado, y el clima en ese momento era una
contra para la pesca, viento fuerte del oeste y mucho frío, quizá por ésto no
hubo eclosión, así que sólo usamos streamers lastrados, pero ningún pez se
tentó con nuestras moscas, hay un sendero que corre a la par del río y algunas
bajadas para hacer intentos de pesca, pero el escaso tiempo que teníamos no
nos permitió hacerlo.
Luego de éste intento
frustrado, nos recibió la calidez del Lodge, donde compartimos la cena, un
buen tinto, y nos conocimos un poco mas.
El domingo amaneció con
llovizna y viento muy fuerte del oeste., éste viento castiga sobre la costa del
lago donde teníamos que hacer la pesca, por lo tanto las olas eran bastante
altas y nos impedía adentrarnos en el agua para hacer los lances, lanzar las
moscas era una odisea, pusimos shooting con amnesia y así logramos distancias
razonables, Patricia siguió con la weight forward-floating sinking y sus
consabidas foozzy woozzy y woolly worms, cuando probó con una woolly bugger
negra lastrada cambió la cosa y logró capturar un hermoso ejemplar de arco
iris, que aunque un poco flaco dió muy buena lucha y que pueden ver en las
fotos.
Pasado el mediodía
abandonamos la pesca, que ya se estaba poniendo muy sacrificada y sin
resultados, después de un buen almuerzo en companía de nuestros anfitriones,
preparamos los bártulos para emprender el regreso, ya que el pronóstico
climático era muy desalentador.
Concluyendo, el lugar es
de ensueño, los servicios son de primera, y la pesca va de menor a mayor a
medida que avanza la temporada.

