| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 20-06-2003 | La Paz | Entre Rios |
Mosca en La Paz
Mario Capovía Del Cet
Son las siete de la mañana y acabamos de salir de la confortable habitación. Se siente un intenso frío ya que por la noche ha caído una fuerte helada, lo que nos hace temer sobre la suerte a tener en nuestro día de pesca. Los faroles de la hermosa costanera de La Paz todavía están prendidos, no se mueve una hoja y el río se halla cubierto de una bruma de por lo menos dos metros de altura.
Orlando Galván, guía exclusivo de Posta Surubí –el complejo donde nos alojábamos- ordenaba elementos sobre la lancha a la espera de que nos embarcáramos. Con treinta y dos años, pesca desde los quince y ejerce la profesión de guía desde hace diez años; atento al auge de la pesca con mosca en nuestro país, hace un par de años comenzó a guiar a pescadores en esta modalidad, a los fines de especializarse y cubrir la creciente demanda.
Partimos hacia el norte y en pocos minutos comenzamos a bordear, por el Riacho Espinillo, la enorme isla Curuzú Chalí –actual reserva-. Como en todo el Paraná Medio el paisaje es fantástico; barrancas, puntas de arena o tosca, islitas, carrizales, camalotales y una salvaje vegetación con densas enredaderas. Para aquellos que amamos el litoral, dos ojos no nos alcanzan para abarcar tanta belleza.
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En lo que a pesca con mosca se refiere, uno nunca puede asegurar el éxito. El clima sobre la embarcación suele ser muy tenso para los guías hasta que sus clientes sacan los primeros peces; entonces todo se transforma en risas y camaradería. En nuestro caso es de responsabilidad ya que los lectores, por lo general, pretenden notas con contenido y buenas fotos, por lo cual pescar se transforma en una obligación. El guía pone a prueba todos sus conocimientos y nosotros todas nuestras artes de pesca.
Los resultados en el norte suelen ser desconcertantes, ya que una baja de temperatura, un cambio de presión, una rotación de fuerte viento o un comienzo de creciente, se puede traducir, en muchos casos, en una carencia absoluta de pique.
A pesar de nuestras dudas por el frío reinante, la pesca resultó muy buena. En nuestra primer parada, en un recodo denominado Puerto Mitre, tres dorados soltaron la mosca al saltar. Decidimos dejar descansar el lugar y seguimos bordeando la costa entrerriana del Espinillo. Orlando se dirigió a cuatro fuertes caídas de agua que vienen de las arroceras. Estos son lugares claves ya que por estos chorros suelen salir al río todo tipo de peces menores, pero la ausencia de garzas y biguás nos indicaban que eso no estaba pasando. Hicimos algunos tiros en cada una de ellas con resultados nulos.
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El arroyo Las Cañas fue el punto siguiente y si bien no salía con fuerza volcaba aguas transparentes. Poca actividad y algún pique firme que no pudimos concretar nos llamaron la atención, pero ante la ausencia de dorados Orlando se dirigió hasta Puerto Cuartel, un canal que sale de una arrocera, cerca del río Guayquiraró. Es un buen lugar con bancos de arena, correderas y hasta se puede bajar a pescar desde la costa. Mientras hacía unos lances sin resultado alguno pude ver una Ñacaniná (serpiente no venenosa pero muy irritable) de unos dos metros que, ante mi presencia, se lanzó barranca abajo hacia el agua. La soltura con que estos ofidios se desplazan ondulando sobre la superficie es maravillosa. La seguí unos metros viendo como aplanaba su cabeza (como una cobra) amenazante. Todo un espectáculo, (pero conviene mantenerse a una distancia prudente).
Decidimos regresar con tiempo para ver si algo había cambiado en los lugares claves donde ya habíamos estado, pues la temperatura había subido unos grados. Al entrar nuevamente al arroyo Las Cañas pudimos ver una gran actividad en superficie, muy pegada sobre una costa con barrancas de tierra, raíces y carrizos.
Una vez anclados, comenzamos a lanzar nuestras moscas. Los piques se daban solamente si éstas caían pegadas a la barranca. Si caían a un metro o más de la costa la levantábamos rápidamente y volvíamos a lanzar. Eran muy violentos, pero sorprendentemente no podíamos ver que tipo de pez era, ya que al ser clavados se desprendían de inmediato. Hasta que uno saltó y allí nos dimos cuenta... ¡eran chafalotes!
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La conformación totalmente ósea de la boca de estos peces y sus enormes dientes, los hacen muy difíciles de clavar con las convencionales moscas que solemos usar para el dorado. Conviene utilizar moscas con anzuelos más pequeños y muy afilados y se han hecho experiencias con anzuelos en tandem (2 anzuelos), los que han dado mejores resultados.
Fue una situación excitante, que duró al menos una hora, con no menos de treinta piques en dos cañas y sin embargo no pudimos sacar más que uno del agua. Será cuestión de incorporar algunas moscas específicas en nuestras cajas para cuando se presente una próxima oportunidad...
Una tomada muy violenta, un dorado que se retorció en el aire y el corte instantáneo coronó la situación. El tippet llegó con treinta centímetros menos y su extremo aplastado y retorcido... ¿Tal vez otro dorado le quizo sacar la mosca?... O tal vez en el salto el nylon se le metió en la boca... Quien sabe...
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Con viento nulo, nos dirigimos nuevamente hacia Puerto Mitre, el que fuera nuestro punto de partida y nos anclamos en la boca del Arroyo Mitre. Allí también hubo cambios en la actividad pues vimos algunas atropelladas y, tras varios piques, cerramos la jornada extrayendo tres doradillos de uno a dos kilos y medio.
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Y, como siempre suele suceder cuando uno no acampa en la isla, la hora mágica de pesca del atardecer hubo que sacrificarla, pues el viaje de regreso sería largo y es peligroso hacerlo a oscuras.
Mientras navegábamos tomando unos mates, hicimos el balance del día y acordamos que La Paz es, por cercanía, conformación de sus aguas y variedad de peces a tentar, un excelente destino para pescar con mosca.
SERVICIOS
Agradecemos los servicios brindados por Posta Surubí, confortable
complejo turístico creado y regenteado por el señor Jorge Beliz y su familia
desde 1992.
España 224 – La Paz - Entre Ríos – Argentina.
http: www.postasurubi.com.ar
e-mail: info@postasurubi.com.ar