| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 13-01-2003 | Norte Neuquino | Neuquén |
POR EL NORTE NEUQUINO
Por: Antonio Da Silva
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VARVARCO CAMPO Y VARVARCO TAPIA
Ya habíamos vadeado el río Neuquén 8 veces y, según el baqueano, todavía faltaba
cruzarlo otras 4. Torrentosos arroyos de deshielo nutren al Neuquén, y en ésta
época los cerros de los alrededores aparecen cortados por decenas de delgados
hilos de agua helada que van a desembocar en otros arroyos. A su vez, estos
riachos finalizan en el río que da nombre a la provincia. Contra el rincón al
noroeste de la Patagonia argentina, las lagunas de Varvarco Campo y Varvarco
Tapia están ubicadas en una zona que los pobladores del lugar conocen con el
nombre de Los Cerrillos. La casi homérica travesía ya valdría la pena si
sólo la mitad de las historias que habíamos escuchado del lugar fuesen ciertas.
Habían pasado cerca de 5 horas desde que saliéramos de Andacollo, nuestra base
de operaciones. Este pueblito montañés, es la cabecera del departamento Minas y
se extiende sobre una amplia meseta entre la Pre-Cordillera Andina (Cordillera
del Viento) y la Cordillera de los Andes. Alrededor de las 12 pasamos frente al
puesto de Gendarmería Nacional que se encarga de controlar los hitos, o
puntos limítrofes, con Chile. Desde el campamento de la Gendarmería hasta el
hito mas cercano hay aproximadamente 20 kilómetros. Paramos a saludar, y de
paso avisar que íbamos a estar acampando en la zona por los próximos 3 días. Ya
desde la ruta, se divisaba el humo y se sentía el olor del asado que estaban
haciendo los gendarmes.
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Luego de la breve visita al puesto continuamos nuestro rumbo, no sin antes
prometer que compartiríamos un asado la noche siguiente. Unos minutos después,
ya pudimos divisar por primera vez la inmensa laguna de Varvarco Campo. Vadeamos
el río que une esa laguna con la de Varvarco Tapia y comenzamos a armar el
campamento a unos 30 metros de la laguna.
Para cuando comenzó a bajar el sol, ya estábamos todos mojando nuestras líneas
de lanzamiento desde la orilla. Las escasas lluvias que caen durante el año,
contribuyen a que prácticamente no haya vegetación en la zona. Al no haber
árboles que obstruyan en las costas, resulta placentero ejecutar largos
lanzamientos. La primera media jornada de pesca terminó sin mayores sobresaltos.
Alcanzamos atrapar 5 truchas Arcoirirs de portes que oscilaron entre el 1 kilo
y medio y los 2 kilos; lo que a decir de nuestro baqueano era "una miseria",
comparado con otros días.
Una vez que el crepúsculo se extendió sobre nosotros, volvimos al campamento y
preparamos todo para el fogón de la noche. Las caras entornadas parcialmente por
las llamas del fuego exponían que el viaje había sido largo y difícil. El
silencio comprobaba la tesis. O quizá, era el vino lo que había causado estragos
entre los acampantes. A la medianoche ya estaban todos durmiendo.
Con la fría hora que precede al alba nos levantamos y, con un buen mate cocido
en el estómago, iniciamos lo que sería nuestra primera jornada completa en la
zona de pesca más norte de la patagonia argentina. Por recomendación del
baqueano nos dirigimos hasta la naciente del río que une las dos lagunas mas
importantes y, desde ahí, fuimos pescando río abajo hasta llegar al puesto de
gendarmería.
Quedamos completamente sorprendidos con la cantidad de capturas que pudimos
concretar ese día. Entre el grupo de cinco pescadores logramos diez truchas que
superaron, algunas con holgura, los 2 kilogramos de peso. Cómo lo prometido es
deuda, y no queríamos siendo los visitantes faltar a nuestra palabra, nos
quedamos a comer un tradicional chivito del norte neuquino. Uno de los gendarmes
clavó con destreza el asadón en la tierra y luego, no con menos pericia,
le colgó el chivo condimentado. Disfrutamos uno de los manjares tradicionales de
la patagonia rodeados de silencio y altísimas cadenas montañosas.
Al otro día, debido a lo abundantes de las porciones servidas la noche anterior
y a la lentitud de nuestros metabolismos, la caminata de pesca arrancó un poco
más tarde. Cerca de las 10 de la mañana comenzamos a ponernos nuestros equipos,
y una hora más tarde ya estábamos en la costa de la laguna Varvarco Tapia. Esta
vez no obtuvimos tan buenos resultados en cuanto a la cantidad de piezas, pero
si en cambio en cuanto a tamaño. Dos hermosas Arcoiris que rozaron los 4 kilos y
medio y algunas piezas de menor calibre justificaron algunos de los comentarios
previos.
Aunque se está realizando una campaña de concientización entre los pescadores de
la zona, el fly casting no tiene muchos adeptos. La mayoría de los pescadores
que se acercan a Los Cerrillos, además de utilizar equipos de spinning y
señuelos a los que no les quitan las rebabas, suelen matar los ejemplares
obtenidos. Esto va en detrimento de la conservación de las Arco iris que hace
tantos años pueblan esas hermosas lagunas.
Enmarcadas en un valle desolado y desprovisto de vegetación, representan el
punto de pesca más al norte de la patagonia argentina. Los paisajes que pueden
apreciarse, además de impresionantes por su profundidad, experimentan cambios
que se producen según la hora del día. Un cerro jamás es igual al amanecer, al
mediodía o sobre el crepúsculo. Las lagunas de Varvarco Campo y Varvarco Tapia:
El destino perfecto para el fly caster que busque aventurarse a encontrar lo más
primitivo y artístico de la Pesca con Mosca.
LAGUNAS DE EPU LAUQUEN Y VACA LAUQUEN
Aunque nos habían advertido que las lagunas de Epu Lauquen tenían más para
ofrecer en el aspecto paisajístico que en el deportivo, jamás imaginamos que
fuera tanto. Dos lagunas de grandes dimensiones pobladas mayoritariamente por
Arco iris, algunos Pejerereyes, Percas y truchas Fontinalis y Marrones. Están
comunicadas por un correntoso arroyo llamado La Nasa, que quizá sea el mejor
punto de pesca del lugar.
Después de pedir permiso y pasar por la tranquera del puesto de Gendarmeria
Nacional, recibimos instrucciones del cuerpo de guardafaunas y guardabosques que
custodian esta Reserva Provincial de 7500 hectáreas de extensión. La Reserva
abarca un total de cinco lagunas; aunque sólo en Superior, Inferior y Vaca
Lauquen hay población itícola.
Decidimos que acamparíamos en la zona habilitada para ello sobre el margen
nordeste de la Laguna Superior. A sólo 200 metros de dónde acampábamos está la
expresión más norteña del bosque subantártico. Poblado por robles pellín, lengas,
ñires y un sotobosque de cañas colihue, helechos amancay y zarzales. Allí tuvo
lugar la última batalla por la independencia contra los realistas.
Llegamos temprano luego de transitar por un sinuoso camino que bordea el
transparente río Nahueve. De color verde esmeralda, el Nahueve es el lugar ideal
para el fly caster que busca diversión asegurada con muchas piezas de escaso
porte, pero de gran combatividad. En una jornada de pesca normal es moneda
corriente superar las 20 capturas. Al mediodía partimos de excursión meramente
turística. Estábamos todos realmente impresionados por el paisaje que teníamos
ante nuestros ojos. Recorrimos el bosque de cañas colihue y el sendero
histórico. Luego caminamos siguiendo carteles con duendes dibujados hasta la
cascada Chaquira. Mientras nos mojábamos los pies en las heladas aguas del
pequeño arroyo que baja de la cascada, vimos cómo el sol se escondía tras una
inmensa cresta de piedras. Parecía que los dientes de roca de la montaña estaban
comiendo fuego.
La mañana siguiente comenzamos a pescar desde la orilla de la laguna (está
prohibida su navegación) y llegamos hasta el arroyo La Nasa. En la Superior sólo
nos hicimos con algunas truchas Arco iris de no más de 1,5 kilos. Sin embargo en
el arroyo, aunque no mejoró el tamaño, si la cantidad. Con moscas secas y líneas
de flote obtuvimos los mejores resultados. Sobre el atardecer pusimos las líneas
de shooting y señuelos imitación de pancoras. Esta combinación resultó
especialmente efectiva sobre el margen sudeste de la laguna y pudimos capturar
dos fontinalis que superaron los 2,5 kilos y dos Arco iris del mismo porte.
Al otro día fuimos en vehículos hasta la junta del río Nahueve con el Buraleo.
Ninguna de las muchas piezas que capturamos superó el kilo y medio. Pero la
cantidad y la interesante pelea que presentaron en las correderas del Nahueve,
sirvieron para suplir la falta de tamaño.
En nuestro cuarto día de visita a la Reserva Turístico Forestal Lagunas de Epu
Lauquen, decidimos ir a la laguna de Vaca Lauquen. Rodeada de montañas, se
encuentra girando a la izquierda antes de entrar en el camino que bordea la
laguna Inferior. Luego hay que vadear la naciente del río Nahueve y recorrer
unos 20 kilómetros sobre una huella consolidada.
Una vez allí, el baqueano nos recomendó que intentásemos tirar desde unos juncos
sobre el margen norte de la laguna. Los resultados no se hicieron esperar. Con
línea de media profundidad y señuelos tipo wooly bagger -cuerpo color oliva y
cola negra- capturamos un buen ejemplar de Fontinalis de 2 kilos y cuatro Arco
iris de 2,5 kilos.
Cuando volvimos a Andacollo, aún teníamos grabado en nuestras retinas la imagen
de sol ocultándose tras ese cordón montañoso visto desde los pies de la cascada
Chaquira. Casi me costó trabajo recordar escenas de capturas de truchas.
Las lagunas de Epu Lauquen son un destino infaltable en la guía de todo viajero
que aspire a conocer la patagonia norte.
GUÍA:
Debido a la ausencia de guías de pesca y de información turística al respecto,
lo mejor es hacer base en Andacollo, una localidad ubicada a 60 kilómetros de
las lagunas de Varvarco y a 50 de Chos Malal. Si bien los servicios son
precarios, Andacollo ofrece todo lo que el pescador necesita, menos artículos de
pesca.
Hospedaje: Hostería La Sequoia. Calle Varvarco 47.
Guía de pesca: Hector Ordoñez. Dueño de la hostería mencionada y quien mas
conoce la región y los pesqueros.
Permisos de pesca: Se consiguen en Andacollo y Chos Malal. El permiso es
obligatorio.
Provisiones: Existen varios pequeños supermercados bien provistos en Andacollo.
Los precios son accesibles.
Gasolina: Andacollo y Las Ovejas. Diesel y nafta.
Comunicaciones: Locutorio e internet en Andacollo.
Servicios Médicos. Hospital en Andacollo excelentemente provisto.
Asistencia Mecánica. Andacollo. Buena y barata pero no de alta complejidad.
Banco: Provincia de Neuquén. No hay cajero automático. Se debe dirigir a Chos
Malal.
Tarjetas de crédito: casi inexistente en los pequeños comercios locales.
Camping: Existe uno en Andacollo. Pileta , parrilla, electricidad y duchas.
Precios muy baratos.
ANTONIO DA SILVA