| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 09-05-2003 | Las Mellizas | Buenos Aires |
Salimos desde el Club de pesca Las Mellizas de Pehuajó
En “La Salada” la pesca es doble.
Por: Alberto
Pascual
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De la Laguna La Salada de Pehuajó han estado hablando todos los medios
especializados. El primer número de nuestra revista la destacó en el mes de
noviembre del 2002 como una de las lagunas con mas futuro para la temporada del
2003 y dado que esto fue real, por la preocupación de los directivos del Club
Las Mellizas y la excelente población de pejerreyes de la laguna, es que medios
y pescadores se acercan con la seguridad de obtener una buena pesca.
Como lo habíamos prometido hicimos
el relevamiento en plena temporada sabiendo que no daríamos ninguna novedad a
nuestros lectores pero, nobleza obliga, confirmaríamos un buen dato.
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Lejos quedaron las dificultades que
existían para llegar a la vieja sede del club. Desagües del complejo Hinojo
Grande- Las Tunas anegaban el camino al predio y erosionaban la costa,
impidiendo la llegada de autos y embarcaciones. Hoy se llega al nuevo
embarcadero del club recorriendo 800 ms por un camino de tierra en muy buen
estado, aun en días de lluvia, que nace en la ruta 5, Km
364, un kilómetro
antes de llegar a la ciudad.
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La gente del club nos recibió con cordialidad como es su costumbre.
Siempre actúan de esta manera.
Son cordiales con los medios o con la constante peregrinación de pescadores que cada semana se acercan por allí. Contaron de las últimas novedades realizadas en el club para poder brindar mejor servicio en esta laguna, que año a año, se destaca por la pesca buena y constante.
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Nos mostraron la construcción de baños con duchas que ya estarán disponible cuando esta nota salga al aire y un quincho para que puedan disfrutar los grupos de las excursiones y/o las familias que deseen usarlo, y como siempre, la predisposición de todos ellos para atender, indicar y ayudar a que todos los que los visiten se vayan satisfechos y con deseos de volver.
Nuestro trabajo y la charla nos detuvo mas de lo debido por lo que entramos recién a las 15,30 hs. dudando que en solo dos horas podríamos realizar un buen relevamiento de la pesca en la laguna. Transmitimos nuestra duda a Gerardo Bianchi, presidente del club, anfitrión y a la sazón nuestro guía por el corto tiempo que permaneceríamos pescando. Temíamos que podría fracasar nuestro informe.
Nos miró sonriente y dijo – esperen y verán – totalmente confiado mientras acomodaba la embarcación con la que saldríamos a pescar.
Mientras navegábamos veíamos los bulos y borbollones que se producían a los costados de nuestra navegación. A pesar que ese solo dato no es síntoma de gran pique nos indicaba una nutrida población de pejerreyes. Ese espectáculo, de aros fugaces en el agua, indicaba la posibilidad de una buena pesca.
Al primer lugar donde nuestro guía nos llevó fue a uno de los mas tradicionales pesqueros de la laguna, al que popularmente llaman Los Barrancos.
Anclamos y comenzamos a pescar.
El pique fue constante.
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Gerardo usaba líneas con boyas ping-pong, muy usadas por los locales de la zona. Por ser esas boyas de poco peso específico pero de gran volumen marcan el pique desplazándose en forma vertiginosa. Son boyas a las que hay que acostumbrarse, pero es muy divertido pescar con ellas.
Estas boyas además provocan en las brazoladas un movimiento constante cuando la laguna se mueve, sin molestar demasiado a la vista del pescador, y si esta está planchada aprovechan muy bien el poco viento existente. Particularmente usé chupetes clásicos en colores claros. Mis brazoladas empezaban con 0.10 m de profundidad hasta 0,30 m, y en todas ellas obtuve piques.
El tamaño promedio de las piezas fue de 0,30 m.
En busca mayor tamaño, Gerardo, nos sugirió que garetearamos ya que el viento era suave y propicio. Avanzamos hacia la zona que denominan “El triángulo” y el viento nos trasladaba suavemente hacia “Los barrancos”. Los dos tuvimos una constante actividad porque las boyas, con pique francos y firmes, se desplazaban hacia uno u otro lado sin dejarnos desconcentrar ni por un minuto. La carnada que usábamos era de mojarras y tiritas de filet de dientudo – el club provee el dientudo cortado en tiras por porciones de 40 unidades – y con ambas los piques eran constantes.
Fueron varios los dobletes y hasta nos acostumbramos a no clavar y sacar con el primer pique, dejando que una segunda boya no diera otra pieza. Con esta técnica logramos que el doblete fuera casi regular.
Dos pescadores en tan solo dos horas de pesca, quizás la mejor del día, habíamos clavado 50 pejerreyes.
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Sabemos que este tipo de salidas exitosas suceden por haber salido con alguien que conoce la laguna como nadie y que las condiciones fueron excepcionales. Puede suceder que, cuando Ud. vaya no se repita semejante escenario ni tan fabulosa pesca, pero tenga en cuenta que lo que le contamos es real y lo puede repetir con solo ir a la Salada de Pehuajó.
Por la conservación de la especie en el lugar, no mate demás, lleve su permiso de pesca, y trate de administrar su pesca guardando solo los mas grandes para poder disfrutar todo el día.