RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Zona
07-08-2003 Esquina Corrientes

 

Una estancia enclavada en el medio de islas majestuosas de Esquina. Corrientes.


Doradillos de lujo en el Aguará

 

Por Enrique Gómez


 


La zona de Esquina Corrientes tiene la virtud que cuando uno dice me voy a pescar a allí, en realidad no sabe, salvo el guía que lo traslada, donde en realidad estará pescando.

Cuando esto lo hace dentro del Río Paraná, uno calcula el tiempo de viaje  y marca el sitio donde pasó las carnadas, y quizás pueda volver solo,   pero cuando sucede a la derecha del Río en esas intrincada curvas, llenas de sortilegio y sorpresa, el pescador se emborracha de riachos, correderas, saltos y curvas sinuosas que van conformando ese principesco sendero de camalotes quietos y árboles centinelas.

 

Un casco espléndido

Invitado por la Estancia La Brava, fuimos con el objetivo de sentir lo que cualquier pescador que se tentara a visitarla por nuestra nota, fuera sentir. Tanto por los resultados de la pesca como por las comodidades brindadas por un casco de Estancia ubicado a kilómetros de Esquina. Es una Isla alejada de cualquier invasión civilizada. El acercamiento a la civilización lo entregan celosamente los servicios y la belleza incomparable del lugar.

Salimos del Puerto de Esquina en una embarcación que se llamaba como la estancia.  Day Cruiser de 7, 30 de eslora por mas de 2 m de manga y un motor Honda de 60 HP que alcanzaba, con una amplia cabina Luego de un afectuoso recibimientos por Miriam Herrera, encargada del lugar, dos muchachos, Serad y Nacho que harían de anfitriones y un guía el Sr. Rito Ramírez, de cara seria y movimientos expertos.

 

 

Nos pusimos en marcha con cajas y cajones que sería las provisiones a consumir. Luego de 30´ de marcha arribamos al casco.

La isla donde se aloja la Estancia la Brava se llama Loma de Santo Tomé y es una ancha lengua de tierra que se extiende paralela al Paraná por el lado Este. Un muelle se interna en el Riacho. Otro mas bajo, ideal para las circunstancias actuales  en que el río a perdido mucho de su caudal por la bajante continuada de los ríos Paraná y Corriente, que lo alimentan. 

De lejos, al llegar, se ve una casa blanca que divide el verde de la pradera con el cielo azul infinito. Desde el muelle una casa con techo a dos aguas de prolijas chapas verdes muestra una galería para disfrutar de la sombra en esas tórridas tardes correntinas, y de la visión del río, nos da la bienvenida.

Una antena de Direct TV nos sorprende porque la luz eléctrica en el lugar es inimaginable.

Con los bolsos en la mano nos acercamos a la casa.

Tras pasar viejas puertas de madera, con mosquiteros,  entramos a un living europeo. Sillones de respaldos anchos y almohadones floreados  ante una mesa ratona grande  inducen a imaginar charlas regadas de alcohol y anécdotas. A la derecha una salamandra garantiza el abrigo.  En el mismo ambiente, pero formulando otro, una mesa rectangular para mas de 10 personas con una franja de telar que la adorna y que será recepción de platos y delicias al momento de la cena. Las baldosas gigantes y antiguas nos llevan por un pasillo a tres habitaciones, dos de ellas con amplio baños privados con comodidad para 5 personas cada una y la tercera, con el baño en el pasillo, con comodidad para tres personas mas.

Puertas y postigones de madera son los cerramientos que separan estas habitaciones del cuerpo principal y del infinito campo que la rodea. Un techo blanco, de tirantes paralelos que sostienen a los ladrillos acomodados, indican la antigüedad de la construcción y lo ubican a uno en tiempos remotos y alejados.

 

Vamos a Pescar

Acomodamos nuestros bolsos en la habitación separando nuestras cajas, reeles, cañas para llevarlos a la embarcación con la ilusión de pasar un gran día de pesca. Una gran sobremesa al terminar el día nos alimentaba la fantasía y apurábamos nuestro paso hacia el muelle en busca de disfrutar ese día y ese lugar tan cuidado.

Acomodamos la embarcación donde, después de colocar todos los bultos, sobró lugar como para instalar  un sillón plegable para que alguno pescara como lo habría hecho algún rey en épocas remotas.

Un golpe de arranque y la "La Brava" comenzó a separarse del muelle.

Un frío viento del Sur Este transformó el clima la noche anterior. Había amanecido muy frío y ventoso. Todos sin hablar sabíamos que nada había peor que esas condiciones para pescar.

Apareció, entonces, la magia seductora de la navegación por esos lugares llenos de imágenes, historias y presagios.

Rumbo a la laguna del Zanjeado se trasladaba la lancha seguro en aguas algo peligrosas donde los bañados y playas se visualizaban expectantes mientras el río corría. Navegábamos el Aguará hasta apostarnos frente la Monte Negro. Estos nombres no significan para quienes desconocen el lugar pero marcan zonas y distancias a los que lo conocen.

Nuestra intención era hacer señuelos con equipos livianos pero el frío intenso de ese momento nos hizo cambiar de idea. Preparamos los equipos y luego de encarnar las morenas comenzamos nuestro acecho.

Nuestro primer pique fueron un par de doradillos que nos alentó. Algunas palometas molestas y entre ellas un piraña con sus poderosos dientes nos mostraban la riqueza del río.

 

 

Hacia otro pesquero

Como es común, el guía va recorriendo lugares que le parecen van a rendir y decidió que levantáramos nuestras líneas. Pasamos las "Cuatro Bocas", tomamos el Arroyo Pipa y después de una par de paradas estratégicas donde en cada una lográbamos algunos piques estuvimos pescando en la caídas del Arroyo "El Toro". Esto es un riacho que en su camino al Paraná se divide en zanjas y arroyos con caídas cercanas transformándolo en un pesquero ideal para la práctica del Spinning y la pesca con Mosca.

 


Las condiciones seguían adversas para practicar cualquiera de esas modalidades. El río rizado por un fuerte y persistente viento frío.

El pique no disminuía, pero nada indicaba que cambiaría para poder practicar otro tipo de pesca. Por allí estuvimos, sacando con continuidad, uno tras otros, doradillos que nunca superaron los 5 kg pero nos divirtieron sus piques en correntadas y correderas cambiantes, Donde atracábamos  la pesca era regular y buena.

 

Spinning

Como buen cabeza dura, intenté por mas de dos horas, pescar con una vieja cuchara Quino que quería mostrarles a Uds. Es un cuchara llamada  "cuchilleta" que fue infalible cuando Esquina era casi mi única zona de pesca de dorados en la Provincia. A pesar de que algún doradito intentó tomarla no tuve la suerte de poder clavarlo. El agua fría, el clima, atentaba con el uso de artificiales.

No dejaré de probarla hasta que pueda. a través de ella, recordar a un pionero argentino en el uso de artificiales en el Río Paraná.

 

El almuerzo

Durante la mañana unos mates, amargos y calientes, habían sido nuestra compañía ante ese clima que no dejaba de hacerse sentir. Pasado el mediodía y sin dejar de pescar, los responsables de la Estancia La Brava nos había preparada un vianda de Sandwiches de milanesa con lechugas y tomates que comimos con ganas interrumpidos por el sonar de alguna chicharra o el apresuramiento al ver como se bajaba la punta de nuestras cañas. Así y todo, pudimos disfrutar del almuerzo que regamos con buena botella de Selección cosecha del 2000 que nos entonó y nos dio nuevas fuerzas para seguir.

 

El Lugar y las posibilidades

El río aguará es un sinuoso río que avanza hacia al norte mostrando en su camino las islas que lo formulan. Estas están algo secas por lo bajo del caudal y por las heladas del invierno. Mucho mas verde estarán de ahora en mas.

Su recorrido lleno de curvas parece un circuito natural para probar la pericia de los conductores y guías en su paso.  Curvas cerradas, bancos  que se ven o que se intuyen, muestran un perímetro de camalotes apretados con sus hojas carnosas y verdes oscuras como vereda inicial que muestra detrás caídas de carrizo, un pasto parecido a cañas tiernas debilitadas o a un césped  gigante jaspeado en Beige.

Mientras navegamos la intensa vegetación de Timbós. Curupíes invadidos por las enredaderas, Sanguingrados de hojas verde oscuro, Sauces y Laureles de la Isla van mirándonos pasar sin alterar su silenciosa y sedentaria existencia.

Las islas en sus extremos muestran que se han trasformado en sede de un animal exótico que las deja aplastada y con huellas profundas. Los búfalos africanos han hecho de este lugar su reino y comen en libertad todo lo que las islas le ofrecen. Dejan liso lo que en algún momento contenía arbustos varios que enmarañaban caminar por ellas. Las playas, muestran huellas profundas de sus pezuñas. Cuando uno los ve, después de tantos años de afincamiento, no parecen extraños.

Se han mimetizado al paisaje con en esa cara indiferente y sus cuernos peinados para atrás.

Con sus ojos negros  y sus bocas babosas en movimiento, nos ven pasar como si los intrusos fuéramos nosotros.

Las caídas de agua van apareciendo una tras otras. Las entradas de aguas  por senderos angostos indican el paraíso para poder pescar con señuelos o con mosca. Los doradillos, que en esta oportunidad apenas si veíamos en actividad, no dudarán cuando el clima mejore a menos viento y mas alta temperatura, a transformar toda esta zona, en un paraíso para pescar con modalidades muy livianas

Estuvimos pescando con éxito variado en las Caídas del Toro, en la Vaca Muerta, por el arroyo Chia y por diferentes y estratégicos pesqueros del Aguará. Frente a Machuca Chué, una isla algo mas alta que las otras fue nuestro último destino de pesca y nos prometimos volver al día siguiente ya que allí habíamos clavado los dos dorados mas grandes de la Jornada.

 

El regreso

Con la caída del sol, cansados, desandamos el Aguará, mientras nos sorprendía algún pájaro carpintero volando paralelo para mostrarnos su bellas plumas azules. Las garzas blancas, no dejaban de caminar elegantes mientras introducían sus picos en el barro. Cuando levantaban vuelo, mostraban con sus movimientos acompasados y casi justos el  ritmo ideal para marcar su avance con elegancia de artista.

La lancha doblaba y doblaba dibujando la sinuosidad del arroyo, y las enredaderas, al unificarse sus hojas en la oscuridad incipiente,  comenzaban a parecer ponchos que cubrían a los árboles para enfrentarse a la fría noche. Admirados de tanta belleza que nunca se hace común, arribamos a puerto donde nos estaban esperando.

 

La cena de amigos

Después de bañarnos no encontramos con luz eléctrica, televisión por cable y una mesa servida para nosotros dos únicamente. No permitimos que nos trataran como turistas gozadores, ya que entendíamos que todos estabamos trabajando juntos y compartimos una cena de Pollo y Dorado a la parrilla que Don Rito preparó para todos.

Senad, un joven bosnio, de buen castellano y de ojos celestes como el mar, de unos 26 años nos sorprendió contándonos sus peripecias para poder salir de la zona que lo vio nacer. Un relato conmovedor. Junto a Ignacio, y su experiencia en hotelería del Glaciar Perito Moreno, vienen a intentar mejorar los servicios que un lugar como las Estancia Las Bravas merece. Por su belleza singular, por el río en el que con poca navegación se muestra generoso para pescarlo en todas las modalidades, por la infraestructura extraordinaria de esta Estancia enclavada en el corazón de las Islas, se justifican los esfuerzos de atención que hemos recibido y recomendamos.

 

SERVICIOS:

Estancia La Brava. Esquina, Corrientes

Arroyo Aguará a 16 Km Norte del Puerto de Esquina.

Tiempo de arribo: 30´ de navegación.

Instalaciones:

Comodidades para 13 personas. Luz eléctrica nocturna, T.V. por cable, Freezer, alquiler de equipos de pesca.

Alojamiento: Habitaciones con baño privado (2) para 5 personas cada una, habitación sin baño privado para 3 persona. Agua fría y caliente.

Pensión completa:

Desayuno, viandas en la embarcación y cena. (Bebidas alcohólicas aparte).

Salida de pesca:

Embarcaciones, guías, carnadas y combustibles

Precio por persona, Mínimo tres : $ 170 por día

Atención excursiones, empresas de turismo y comercios: Consultar precios  por grupos

Reservas en Buenos Aires: Sr. Pablo 011-4776-2478 Móvil: 011-15 -44466223

Reservas en Esquina: 

Srta. Miriam Herrera

03777-15- 471297

Web:

www.estancialabrava.com.ar

Email:

pabodas@intramed.com.ar, mhlabrava@hotmail.com

Volver a Salidas de PESCA-NET

 

 

Ir a la página principal