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Fecha |
Pesquero |
Zona |
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05-12-2003 |
Limay Medio -
Piedra del Aguila |
Neuquén |
PRIMER INTENTO DE TEMPORADA EN EL LIMAY MEDIO
Por
Mario Capovía Del Cet
Este es, desde hace pocos años, el destino habitual de muchos pescadores
cultores de la mosca. Podemos decir que es la puerta de la pesca de la trucha en
la Patagonia pues queda a solo 1.100 kilómetros de la provincia de Buenos Aires
con lo cual el viaje en auto – mate de por medio- se hace corto. Otra opción es
la de viajar en avión hasta la ciudad de Neuquén (a 250 km de de la represa) y
luego alquilar un vehículo, o contratar un guía quien lo pasará a buscar por el
aeropuerto. Pero mas allá de la distancia, Piedra del Aguila ha pasado a ser en
la actualidad uno de los destinos mas importantes para la pesca de truchas en
nuestro país.
En una visita anterior pescamos en el lago embalse Pichi Picún
Leufú, donde la abundancia de truchas arcoiris y triploides hacen la delicia de
los pescadores, en éste caso decidimos pescar en el Río Limay Medio donde buenas
arcoiris a principio de temporada y grandes marrones a partir de marzo son el
principal atractivo, sin contar con las innumerables percas y la posibilidad de
sacar algún pejerrey realmente grande.
Como toda pesca aguas abajo de una represa, esta está regida por
la actividad de la misma, ya sea si retienen o sueltan agua, pues la actividad
de las truchas se modifica en función de estas variantes. Según nuestro guía y
anfitrión Daniel Ortega -quien pesca hace muchos años en estas aguas- la
actividad mayor se produce cuando la represa suelta agua, tal vez porque la
oxigenación es mayor y la fuerza de esta seguramente desprende ninfas de entre
las piedras. Si sucede lo contrario la pesca suele ser muy floja.
Si bien la pesca se hace vadeando, es conveniente el uso de
embarcación ya que permite efectuar un recorrido mas amplio, acceder a ambas
márgenes y alejarse de la zona cercana a la represa que es la que sufre mayor
presíón por parte de los pescadores.
Cuando nos acercamos a nuestro destino Daniel comentó que estaba
demasiado bajo pues no estaban soltando agua y que la pesca no iba a ser fácil.
Bajamos las dos lanchas un kilómetro aguas abajo de la represa y comenzamos a
alejarnos, pero tan poca agua había, que no pudimos continuar ya que corríamos
el riesgo de no poder regresar salvo que abrieran alguna compuerta, por lo cual
no nos quedó mas remedio que restringirnos a pescar solo ese primer tramo. Hay
que tener en cuenta que es peligrosa la navegación debido a que el fondo del rio
está formado por extensos bancos de piedras muy parejas que afloran en
superficie. Lo conveniente -si Ud. visita por primera vez este lugar y lleva
embarcación propia-, es contratar un guía para un primer conocimiento del río y
a partir de allí, en caso de ir solo, desplazarse con mucha cautela para evitar
la rotura de la hélice.
El vadeo es sencillo ya que no hay piedras grandes que
obstaculicen nuestro andar, pero un tanto incómodo ya que éstas son de tamaño
mediano y obligan a articular nuestros tobillos paso a paso. Sería ideal el uso
de un bastón de vadeo.
El constante y fuerte viento (desde ya que hay excepciones) nos
exige el uso de cañas muy rápidas. El uso de shootings de hundimiento rápido con
amnesia lo mas fino posible nos permite lograr lanzamientos largos, los que son
imprescindibles para ubicar nuestra mosca en las canaletas que están casi
siempre alejadas del lugar desde donde lanzamos. Todo esto en caso de pescar con
streamers, pero también es posible el uso de líneas de flote y mosca seca ya que
las eclosiones de caddis son comunes (una de las capturas del día fué efectuada
con una seca).
Y tal como Daniel Ortega lo había vaticinado el resultado fué
escaso; tan solo tres truchas y unas seis percas, mas algunos piques fallidos ya
que atacaban con desgano, fueron el saldo de cuatro horas de pesca.
Y Ud. bien sabe que el éxito de una jornada es siempre
imprevisible; depende de la hora, lugar, tempertura, situación de las aguas y la
experiencia del guía y del pescador. Si una de ellas falla seguramente el
resultado será pobre.
Y en este caso, el escaso caudal del agua nos jugó una mala
pasada. Tal vez en marzo o abril regresemos y en ese caso tal vez hagamos una
flotada de tres días en busca de las grandes marrones.
Servicios:
Restaurant y Hotel “Chamonix”
Hotel - Parrilla - Restaurant
Roca Nº 77/79 - David Zapata Nº 133
Piedra del Aguila - Prov. de Neuquén - Patagonia
Argentina
Tel/Fax (02942) 493162 -
e-mail chamonix@paguila.com
Guía de Pesca Daniel Ortega:
Casa de Pesca: Ruta Nacional 237 Km 1446
Estacion de Servicio YPF
TE: 02942-493100
E-mail:
daopesca@infovia.com.ar
web-site:
www.daopesca.unlugar.com

