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Fecha |
Pesquero |
Zona |
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03-12-2003 |
Río Chimehuin -
Río
Aluminé
Junín De Los Andes |
Neuquén |
Dos salidas de pesca con dispar resultado
Por: Mario Capovía Del Cet
Junín de los Andes es, desde hace décadas, una de las mecas patagónicas para los
pescadores con mosca de todo el país y ha sido visitada por muchos de los mas
reconocidos pescadores del mundo. Es realmente un lugar con historia.
El Chimehuin con las enormes marrones de su
famosa boca, el Malleo, Collón Cura, Aluminé, Caleufu y Curruhe son los ríos de
mayor atractivo en la zona para la pesca al vadeo. Los lagos Huechulafquen,
Epulefquen, Paimun, los Curruhe chico y grande son espejos de agua que pueden
deparar gratas sorpresas para aquellos que pescan desde embarcación o vadeando
cerca de los veriles.
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Río Chimehuin |
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Río
Aluminé |
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Nuestro fugaz paso de dos días por la zona, nos
permitió hacer tan solo dos salidas muy cortas pues no siempre coinciden
nuestros tiempos con los de los guías locales, quienes, en muchos casos suelen
estar ocupados dada la apertura de la temporada.
Y como todos los años en noviembre se dificulta
la pesca dada la altura de los ríos por causa de los deshielos de primavera.
Río Chimehuin
Hicimos una salida por la tarde de tres horas,
por lo cual solo pescamos un corto tramo, esperando la hora mágica del
atardecer en un pozón elegido por el guía Ariel García Cabrillana. El río estaba
muy alto y las moscas pasaban como saetas cerca de la superficie a pesar de
nuestras líneas de hundimiento rápido y las correcciones que hacíamos para
presentarlas a mayor profundidad.
No pudimos extraer ninguna trucha. Tres o cuatro
toques, algún saltito y desprendimiento obtuvimos como resultado, seguramente en
pocos días el río baje un poco y será mas fácil de obtener un buen resultado.
Río Aluminé
Nuestro acompañante en este caso fué Rolando
“Cachín” Roa, guardafauna y experimentado guía de Junín, quien nos ofreció hacer
una corta flotada por el río Aluminé.
Nos dirigimos hacia una zona denominada
“Circuito Mapuche”, a unos treinta kilómetros de Junín, donde mora una comunidad
llamada Painefilu, quien cobra una entrada de tres pesos por automóvil. El
camino es espectacular, muy sinuoso, con tramos de cornisa y pendientes muy
pronunciadas, lo que lo hace mas dificultoso si uno arrastra un trailer con un
vehículo que no sea cuatro por cuatro. Nos detuvimos luego en un paraje llamado
“Huilquimenuco” donde bajamos el gomón del trailer y lo cargamos unos treinta
metros hasta la costa.
Mucho más grande que el Chimehuín, el Aluminé
corre pesado pero nos permitió presentar razonablemente nuestras moscas mientras
vadeamos sus extensos bancos de piedra. Su costa está llena de sauces y en sus
curvas y angostamientos grandes rocas sumergidas son el refugio ideal para las
truchas marrones.
El resultado fue excelente. Nuestros streamers lograban profundizar
gracias a nuestras líneas de hundimiento rápido y fueron la tentación de varias
marrones y arcoiris que, con equipos livianos, nos deleitaron durante las tres
cortas horas que duró nuestro recorrido.

