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Fecha |
Pesquero |
Zona |
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15-11-2002 |
Río Rivadavia |
Chubut |
Paisaje
imponente y muy buena Pesca
Río Rivadavia, desde Lago Rivadavia hasta Lago
Verde
Por: Hugo Gallo
15-11-2002
Éste destino de
pesca fue otro de los brindados por la Fiesta Nacional de la Trucha, en éste
caso salimos desde Esquel hacia el sur y a pocos Km. tomamos el camino que lleva
a la Villa Futalaufquen por la ruta 71, ésta ruta tiene un sector de pavimento y
a partir de la villa es camino de tierra, de cornisa pero amplio y seguro, el
paisaje llena los ojos del turista, a la izquierda podíamos ver la cordillera
nevada y abajo el Lago Futalaufquen, luego el Río Arrayanes, la desembocadura en
este del río Menéndez, el Lago Verde, a continuación el Río Rivadavia y nuestro
destino final, el Lago Rivadavia.
Desde allí
partiríamos en balsas para recorrer el Río Rivadavia hasta su desembocadura en
Lago Verde. Al llegar ya estaban las balsas listas, así que armamos los equipos
y partimos. Ya en el agua y navegando por el lago rumbo e la boca del río hubo
varias capturas de arcoiris de tamaño mediano, contra la costa y con línea
sinking tip.
Al ingresar al
Río Rivadavia, y a pesar de conocerlo, uno se queda atónito ante tanta belleza,
sus aguas de color turquesa intenso, a la derecha la falda de la montaña poblada
de añosos árboles y tupida vegetación, a la izquierda la costa con sus enormes
árboles que se recuestan contra el río y al fondo los picos nevados, da la
impresión de viajar por un túnel de bosques rumbo a la nieve.
En ésta
oportunidad el río estaba más de un metro arriba de su cauce, por lo tanto tenía
un poco de turbidez, aunque esto no afectó la pesca.
En ésta ocasión
nuestro guía fue Esteban Oszuts de Puerto Limonao en Villa Futalaufquen y
segunda generación de guías de pesca, Mario Capovía y quien relata (Hugo Gallo),
Mario con caña 5, línea de flote y mosca seca, y yo con equipo prestado: una
caña 7 facilitada gentilmente por “lalo”
De La Croce, representante de Orvis en Argentina
, línea sinking tip y streamer Fuzzy Wuzzy con dos collares de pelo de chivo
negro y cuerpo naranja, atada por Mario Capovía.
Ya en el río tuve
mi primer pique, una arcoiris de unos 600 grs., veíamos que en las demás balsas
también estaban pescando, así que la jornada era prometedora, seguimos derivando
con alguna que otra captura menor, Mario tiraba hacia la costa y yo hacia el
centro del río, en un momento cambio el lance y arrojo hacia la costa, en el
acto un pique violento, alzo la caña y espero el salto, nada, pensamos que sería
una marrón, Esteban arrojó un peso muerto y remaba para quedarnos en el lugar
para hacer otros lances y yo luchaba contra la trucha que no quería asomarse,
tras varios arrimes y corridas la pude acercar a la balsa. En efecto, era una
bonita marrón que según el guía andaría en los dos kilos, la cual fue
inmediatamente devuelta al río.
Bajamos a
almorzar en la desembocadura del arroyo Colihual y los mas fanáticos se pusieron
a vadear un rato sobre la plataforma aluvional de piedras, obteniendo algunas
truchas mas. A esa altura, uno de nuestros compañeros de pesca, Juan Pablo, ya
había sacado más de veinte truchas.
Sería muy largo
de relatar las capturas, pero fueron muy numerosas, bajamos al Spring Creek y
allí “Lalo” de la Coce pescó la segunda marrón del día.
En la bifurcación
del río, previa al Lago Verde, Mario bajó de la balsa en una corredera y sacó
tres hermosas truchas arcoiris en muy poco rato, para esto ya eran las seis de
la tarde y nos quedaba un largo camino de regreso.
Realmente si está
a su alcance trate de visitar ésta maravilla de pesquero, uno de los lugares mas
bonitos de la Patagonia que casi nunca defrauda.

