| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 11-04-2002 | Chasico | Buenos Aires |
En la zona del
Vivero, entre los árboles secos,
encontramos un buen pique de pejerreyes.
Por
: Leonardo Azcárate
11-04-2002.
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Aprovechando que el clima todavía no es tan riguroso nos hicimos una escapada a ésta laguna, considerada como “La Meca” de los pescadores de pejerreyes , si bien la pesca no es tan desmesurada como en el invierno ya se pueden realizar muy buenas capturas y creemos que justifica el viaje.
La laguna Chasico
ubicada en el partido de Villarino al sur de la provincia de Buenos Aires
continua siendo la meca de los pescadores de pejerrey, este espejo de agua es
considerado por los deportistas como el mejor pesquero de la argentina en cuanto
a la pesca de las flechas de plata se refiere, que además es el único habitante
íctico de la laguna, es por eso que una temporada tras otra llegan hasta allí
desde los mas lejanos lugares de nuestra Republica para comprobar las bondades
de este pesquero.
Nuestra última
visita a Chasico la realizamos en un viaje de pasada, cuando nos dirigíamos
rumbo a la Bahía de San Blas en el mes de enero, porfiándole al intenso calor,
cuando sin duda no nos encontraríamos con las mejores condiciones para la pesca
del pejerrey.
En esa oportunidad
pese a las condiciones adversas realizamos una pesca buena tanto en la calidad
como en la cantidad de las piezas.
Llegamos a Chapalco
un viernes a primera hora de la tarde, en el transcurso del camino entre la
localidad de Medanos y la laguna comprobamos que soplaba un viento bastante
intenso del sector norte que hacia peligrar nuestras intenciones de hacer un
primer intento en la laguna aquella misma tarde.
Al llegar a
Chapalco como primera medida nos acercamos a la zona del camping municipal donde
se encuentra la pluma de
Ángel Schinchirimini, para ver si era posible
embarcarnos pero en el mástil que se encuentra junto a la antigua hostería
ondeaba la bandera roja, señal que no se podía ingresar a la laguna.El resto de este
primer día lo dedicamos a instalarnos en el parador
Don Berto, y visitar a
nuestros auspiciantes.En horas de la
madrugada del sábado el viento norte se intensifico cosa que nos hacia suponer a
priori que también veríamos frustradas nuestras intenciones de ingresar a la
laguna por la mañana.Nos levantamos a
las siete cuando todavía la claridad no era la necesaria para poder embarcarnos,
por lo que desayunamos y nos dedicamos a preparar nuestro semirrigido para la
salida de pesca, entre tanto el viento que aunque seguía soplando del sector
norte había menguado su fuerza.A los ocho
comenzaron a formarse en fila india los vehículos aguardando su turno para bajar
las embarcaciones en la pluma, sin perder tiempo pasamos por el puesto de
carnadas de
Roberto Schön, para buscar las mojarras y ocupamos nuestro lugar en
la cola, en este momento en el mástil ondeaba la bandera amarilla que señala que
se puede ingresar a la laguna con precaución, al llegarnos el turno abonamos el
rol de embarque condición ineludible para el ingreso a la laguna y bajamos
nuestra embarcación.
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Salimos navegando
en dirección a la isla grande en busca de un poco de reparo del viento ya que la
laguna estaba muy movida, fondeamos a unos quinientos metros de la margen sur de
de la isla y comenzamos con nuestros primeros intentos, José Luis con línea de
flote y yo con una de fondo, en este lugar nos quedamos por unos treinta
minutos, sin lograr buenos resultados ya que las capturas que pudimos obtener no
fueron muchas y su tamaño tampoco era bueno.
Entre tanto el
clima había ido desmejorando paulatinamente, el viento incremento su velocidad,
la presión atmosférica bajó y un frente de tormenta avanzaba sobre la laguna, en
el momento dudamos entre quedarnos o salir y volver cuando el tiempo mejorase,
según el parte del servicio meteorológico anunciaba cambios para después de la
hora doce del mediodía, José Luis me propuso que en vez de salir nos
dirigiéramos a la zona del vivero que se encuentra cerca de la costa y al reparo
de los vientos, en ese lugar podríamos seguir probando suerte sin correr mayor
riesgo ya que si la tormenta que se avecinaba era muy intensa en dicho lugar nos
encontraríamos resguardados y cerca de una costa.
Al llegar al vivero
comprobamos que eran muchas las embarcaciones que habían decidido hacer el mismo
que nosotros, nos acomodamos en un lugar libre en uno de los canales entre la
costa y una de las líneas de árboles hundidos y nos anclamos.
Para evitar
enganches cambie mi línea de fondo y coloque una de flote eso si, con las
brazoladas entre sesenta y ochenta centímetros de profundidad, en seguida
logramos las primeras capturas pero en ninguno de los casos los ejemplares eran
del tamaño al que nos tiene acostumbrados esta laguna.
Entretenidos con la
pesca estábamos cuando nos alcanzo la tormenta, observamos que algunos botes
emprendían viaje hacia la costa, nosotros como muchos otros nos refugiamos entre
los árboles secos a esperar que amainara el temporal para seguir pescando o para
navegar seguros y que no nos sorprendiera con mas intensidad en el medio de la
laguna navegando hacia el embarcadero.
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La tormenta fue
fuerte, viento, mucha lluvia y descargas eléctricas, que nos obligaron a
enfundar nuestras cañas de grafito, y que nos sentáramos en la embarcación a
esperar.
Cuando la tormenta
ceso, salimos navegando nuevamente en busca de los grandes pejes de Chasico,
primero probamos gareteando el centro de la laguna, donde obtuvimos los mismos
resultados que en los anteriores lugares, de ahí nos dirigimos a la zona de la
Quebrada del Acha, donde intentamos pescar anclados, pero no logramos captura
alguna.
José Luis me dijo :
seguro que con la tormenta y las aguas tan revueltas los pejes están en algún
lugar al reparo, vamos a realizar otro intento en el vivero, para esto ya el
reloj marcaba las dieciséis horas, pero el cielo se estaba despejando.
Al final la
mojadura y la espera tuvieron su recompensa, nos acercamos al vivero y detuvimos
el motor, el ultimo tramo lo hicimos a remo y agarrandonos de las ramas nos
internamos entre los troncos, en uno de estos últimos atamos la soga de la proa
del semirrigido para acomodarnos para intentar pescar en un claro relativamente
amplio.
Ajustamos las
profundidades de nuestra líneas de flote a diferente medida para encontrar la
del pique y lanzamos, contrariamente a lo que ocurre en la mayoría de nuestras
salidas, esta vez la suerte estuvo de mi lado, el peje hizo que una de las boyas
de mi aparejo corriera suavementente sobre el agua, suavemente digo por el ritmo
pero sin detenerse, no espere mucho y sin dudarlo clave, el agua exploto en un
sinnúmero de burbujas y espuma mientras mi pez trataba de liberarse del anzuelo,
esta vez si el ejemplar era digno de Chasico.
Así que finalmente
después de navegar bastante lo encontramos en el vivero, y de flote como nos
gusta, si bien no encontramos un cardumen espectacular como en otras
oportunidades, nos dimos el gusto de pescar de flote y obtener ejemplares de
buen tamaño que se mostraron como siempre muy combativos y voraces y que por su
contextura se nota que están muy bien alimentados.
Al llegar al muelle
comprobamos que no fuimos los únicos en encontrar los peces, muchos otros
pescadores en su mayoría cordobeses lograron capturar buenos ejemplares con
balancines a fondo y gareteando la parte sur de la laguna, y además comprobamos
que el pique se dio en casi todos los lugares en horas de la tarde.
Chasico sigue como
siempre y sin duda, bien poblada y con ejemplares de buen porte, que irán
apareciendo en mas cantidad a medida que se afirme la temporada o cuando el
tiempo acompañe ya que el día en el que ingresamos a realizar nuestro no fue de
los mejores.
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Equipos.
Cañas de 4,20 metros, reeles frontales con multifilamento 0.16 , Lineas de flote de tres anzuelos con boyas en colores vivos, las líneas de fondo también fueron de tres brazoladas, con plomadas de 15 gramos. Como carnada empleamos mojarra viva, en algunos casos coloreadas de amarillo.