RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Zona
04-03-2002 Balneario Reta Buenos Aires

 Excelente variada de mar embarcados y de costa.

Por Gonzalo Fernández Pastor

 

Ante la gran repercusión del artículo sobre pesca de tiburones embarcados en el Balneario Reta, publicada en Pescanet en el mes de enero, y los pedidos de mayor cantidad de datos sobre este magnífico pesquero es que decidimos volver y realizar un relevamiento de pesca variada embarcados y de costa.

 

Ni bien llegamos a ¨El Reta¨, como le dicen los lugareños, nos dirigimos a la casa de pesca Tiempo Libre, donde le expusimos a “Perico” nuestra intención de realizar una salida de costa y otra embarcados para realizar una buena variada. Cuando estábamos en plena conversación, llegó en busca de carnada Pedro Olthoff, propietario de varios comercios del lugar, quien nos invitó a embarcarnos al día siguiente ya que el tiempo se avecinaba bueno y la pesca que queríamos hacer estaría asegurada. 

Embarcados con Pedro el escamoso 

Al día siguiente nos encontramos con Pedro a las ocho de la mañana y aunque el viento era suave del cuadrante norte había una gran rompiente que nos hizo esperar unos minutos hasta una pequeña calma donde rápidamente nos hicimos a la mar. Nuestro destino sería unos mil metros en línea recta desde la Fragata, un viejo balneario que ya no funciona, donde hay buenas canaletas y está permitido el acceso de vehículos 4x4 para bajar a la playa.

Por ser una embarcación de cuatro metros treinta y un motor de 35 caballos Pedro, un amigo de él y yo éramos suficiente tripulación. Llegamos a nuestro destino y comenzamos con los primeros intentos en el lugar donde Pedro había hecho una excelente pesca de corvinas el día anterior.

Lanzamos nuestros aparejos encarnados con camarón y anchoa y los piques no se hicieron esperar. Las primeras capturas fueron de Corvinas que con sus clásicos cabezazos nos daban buena batalla con equipos acordes para esta pesca. Lo que veníamos a buscar era poder demostrar la excelente variada que tiene este balneario, donde la vedette de esta pesca es la corvina rubia. Sólo nos faltó esperar un poco y comenzaron a salir brótolas, anchoas de banco,  pescadillas, gatuzos y  grandes congrios.

Luego de las fotos de rigor y con la sensación de la tarea cumplida, regresamos a la costa antes del mediodía para almorzar y comenzar a preparar la salida del día siguiente a distintos lugares de la costa para intentar otra vez con la variada pero, en esta ocasión, del otro lado de la rompiente.

Por la tarde el viento rotó hacia el sur con su fuerza en aumento, lo que hizo suspender nuestra excursión a la playa para capturar una buena variada. A la noche del día siguiente llegaría Lionel desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, quien es un excelente pescador y mejor compañero de andanzas, por lo tanto decidí combinar la salida de pesca para cuando él llegase. 

A pescar de costa 

Lio llegó a la madrugada, cuatro horas más tarde de lo estipulado, lo que hizo que mi espera se transformara en angustia. Por suerte a él no le pasó nada pero sus demoras se debieron a un accidente en la ruta y a la falta de criterio de los concesionarios de peajes a quienes lo único que les importa es cobrar, utilizando si es necesario a la fuerza pública; aunque la demora en una ruta que no tiene forma de ser sorteada provocara que los automovilistas estuvieran parados más de dos horas.        

         Ni bien nos levantamos fuimos a la casa de pesca donde Perico ya nos tenía preparado el itinerario a realizar. Arreglamos salir a las dos de la tarde aprovechando que la marea estaría totalmente baja a las cuatro de la tarde y eso nos permitiría unas cuatro horas de pesca.

         A la una y media estábamos nuevamente en la casa de pesca, cargando nuestros equipos en la Estanciera 4x4 que tiene la casa de pesca para llevar a sus clientes a pescar de costa. Nuestro destino serían los grandes canaletones que tiene la playa en dirección al río Quequén Salado, el cual hace de límite entre los  balnearios de Reta y Marisol; y si fuera posible también probar allí.

         Ni bien llegamos al lugar elegido, conocido como el segundo médano, a unos diez kilómetros del balneario La Fragata, notamos que debíamos realizar unos lances no mayores a 60 ó 70 metros aunque el mar estaba muy revuelto y el viento sur molestaba bastante.

         Perico no estaba muy contento por el estado del tiempo pero no paraba de decirnos que con un poco de suerte podríamos realizar una excelente variada. La Estanciera está totalmente preparada para la pesca de costa. Pueden viajar cómodamente cinco pescadores. Al llegar a destino la misma se coloca de culata hacia el mar donde se abre la baulera y se utiliza la misma como base para todos los elementos y para cortar la carnada.

         Lionel comenzó sus lances con una vara acción ocho de tres metros cincuenta con una línea de dos anzuelos encarnados con anchoas. Perico preparó dos cañas ¨garrotes¨, como las llaman los pescadores de costa y son utilizadas para lograr grandes distancias, acción doce con un anzuelo cada una y encarnando una con anchoa y la otra con camarón. Yo preparé mi caña de tres metros cincuenta acción diez con la línea de dos anzuelos y encarnados con anchoa.

         Ni bien realizamos nuestro primer lanzamiento llegó Carlos Castro, guía de pesca de costa y con quien se puede arreglar para salir a pescar embarcado, junto a dos clientes quienes probarían en otro pozo cercano al Quequén Salado y quien tuviese mejor suerte le avisaría al otro para que éste se corriera. En el preciso momento en que Carlos se retiraba, sentí un pique en mi caña, la tome del haragán, recogí un poco y clavé. Volví a recoger y a tensar y noté que del otro lado había un pescado.

         Sin bien la pesca se estaba dando bien de costa, no esperaba tener pique a los cinco minutos de mi primer lanzamiento. La sorpresa fue mayor una vez que acerqué la pieza a la costa ya que no era una corvina, sino dos. Una carbonera y una rubia de aproximadamente un kilo y medio. En ese momento pensé que haríamos una matanza pero no fue así. Estuvimos en el lugar casi una hora más sin ninguna captura.

         Perico decidió que nos moviéramos para donde estaba Carlos para ver si allí teníamos más suerte. Comenzamos a levantar nuestros aparejos y comencé a sentir un pequeño toque a medida que recogía. Continué recogiendo y cuando mi línea llegó a la rompiente sentí que la suerte estaba de mi lado. Una anchoa de banco pequeña pero, en un día que escasea la pesca, todo es bienvenido.

         Nos movimos hacia el otro pozo donde Carlos había capturado una corvina de aproximadamente unos dos kilos y medio o tres y una anchoa de banco de unos 700 gramos. La marea comenzaba a subir, lo que nos alejaba del pozo y, por ende, de la pesca. Sólo Perico y Carlos, quienes lanzan 150 metros, llegaban al lugar de pesca. En la crecida únicamente Carlos capturó un chucho de unos seis kilos.

         Decidimos regresar y planificar la salida para el día siguiente aunque esta vez sólo pescaríamos Lionel y yo ya que Perico debía quedarse en su comercio.

        

La costa te da revancha

         El día se presentaba excelente en cuanto a tiempo: viento suave del norte y un mar calmo. Decidimos ir a media mañana cuando la marea comenzaba a bajar para luego quedarnos hasta que la misma nuevamente comenzara a subir.

         Sabíamos que deberíamos aprender rápidamente a lanzar grandes distancias o mojarnos bastante para llegar lo más lejos posible. Lionel optó por practicar los lanzamientos pero, a pesar sus esfuerzos, sus mejores resultados apenas superaron la rompiente. Yo opte por mojarme y llegar lo más cerca posible a la rompiente y lanzar desde allí, lo que me trajo buenos resultados y capturé un chuchito pequeño y, ya estaba en la mitad de la bajante, una linda corvina.

         Una vez que saqué la corvina, Lio decidió mojarse un poco más y comenzó con los lanzamientos desde la rompiente. El mar siguió bajando y nosotros seguimos con las capturas. Primero tuvo Lionel un pique de corvina y luego,  cuando volvió a lanzar, pasó un cardumen de corvinas que nos picó a los dos al mismo tiempo.

         El viento había girado al sur, como todas las tardes, y había aumentado su intensidad, lo que nos decidió a emprender el regreso luego de una excelente cosecha. Hoy, 18 años después de haberme iniciado en la pesca deportiva en Reta, volví a tener esas mismas sensaciones que cuando era chico, soñaba con grandes capturas y agendé este balneario como un lugar que nunca falla.

 Servicios:

La casa de Pesca Tiempo Libre tiene buenos datos para la pesca en toda la zona, no sólo en la pesca de costa sino también en la pesca en el río Quequén Salado para la pesca de lisas y lenguados en la desembocadura. Su teléfono es 02983-429271. La carnada cuesta $2.- la anchoa y $2,50.- la porción de camarones.

Pedro Olthoff hace salidas diarias de pesca a muy bajo costo en verano y en invierno. Su teléfono es 02983-490040

Carlos Castro es guía de pesca de costa y convina para hacer salidas embarcadas con Conrado Ambrosius. Su teléfono es 02983-15612424

 

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