| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 30-08-2001 | La Balandra | Buenos Aires |
LAS RUBIAS NOS DIVIERTEN MAS!!!

Por Rafael Franzón
A pocos kilómetros de la ciudad de La Plata se encuentra la playa La Balandra. En ella, según sea la temporada, pueden capturarse lisas, dorados, pejerreyes o corvinas.
Radiador, cabría llamarnos, pues se nos pegaban todos los bichos. Y éste vaya si era un bicho raro. Aparentemente amable, al ser consultado sobre en qué lugar exacto de "la ciudad de las diagonales" estábamos, el hombre se apoyó en el auto y comenzó a hablar. Insensible a nuestras nerviosas sonrisas y reiterados "gracias, buen hombre" el charlatán continuaba su perorata.
Llegando al límite de su paciencia, mi amigo Pascual alzó su voz y le espetó "gracias y adiós", mientras aceleraba para poner distancia con el pesado que nos retrasase ya media hora. Claro, pese a todo seguimos sus indicaciones que, afortunadamente, resultaron ser acertadas.
Llegamos a La Balandra a las 9:15 y allí
estaba aguardándonos nuestro guía
Fabián, quién nos saludó agitando la mano a la vez que gritaba: "¿Qué los
retrasó, muchachos?". Mientras le relatábamos nuestro divertido encuentro
cargamos los equipos en su nueva embarcación, una truck equipada con un motor de
40 HP. La botamos y en escasos quince minutos recorrimos la distancia que nos
separaba del primer pesquero.
Todos encarnamos con esa exquisita carnada que es el camarón (a quien opine lo
contrario, que pruebe comer lombrices con salsa golf) que luego aseguramos con
hilo elástico. Lanzamos todos al mismo tiempo, pero Gonzalo tuvo respuesta antes
que su plomo tocase fondo. Clavó y con facilidad acercó su captura hasta la
embarcación. Ésta resultó ser una pequeña corvina de aproximadamente un palmo.
La liberó mientras soportaba nuestras burlas, encarnó y volvió a lanzar.
Sorpresa y media
Casi inmediatamente volvió a clavar, certeramente, pero su caña evidenció que éste también era un pequeño pez. Nuevamente comenzaron las chanzas, pero en esa oportunidad la víctima nos convirtió en los burladores burlados, pues la captura de Gonzalo resultó ser un pejerrey de unos 700 gramos. Este "infiltrado" fue arrojado al tambor de "los pescados" sin ningún tipo de miramiento.
Casi al mismo tiempo yo clavaba lo que parecía ser una interesante corvina. Me resultó difícil de juzgar su porte por su lucha (contrariamente a lo que la gente cree, la corvina capturada con elementos acordes a su tamaño, es muy combativa) y con esa duda estuve hasta pesarla. La balanza mostró que era ligeramente más grande que el pejerrey de mi amigo.
Pascual y Fabián clavaron
simultáneamente dos corvinas, que de milagro no terminaron enredando sus líneas.
Estas capturas también tenían un peso respectivo de 800 a 1000 gramos.
Calculando que ese sería el promedio de capturas, cambié mis anzuelos por otros
más pequeños y reduje el peso de la plomada. Realmente nos divertíamos muchísimo
con esas corvinas, por lo combativas y por la intensidad del pique. Por eso
recibimos con cierto fastidio (al menos yo) la decisión del guía de intentar en
otro pesquero no muy lejano.
El nuevo lugar brindó corvinas del mismo porte, pero menos cantidad de pique. Eso me dio la oportunidad de observar el paisaje, hasta donde me permitía la niebla. Había una rara actividad en el agua; borbollones de pejerrey no podían ser, por lo intensos. Seguí observando y allí, delante de mí se reveló el misterio. Una magnífica lisa surgió del agua mientras yo gritaba: "miren, miren". Mi aviso resultó innecesario porque hacia donde se volviera la vista estaban saltando, una, dos o más peces. Las acrobacias mugílicas duraron aproximadamente dos horas, hasta que comenzaron a escasear.
Nosotros decidimos movernos hacia el primer pesquero y acabar en él la jornada deportiva.

Técnicas, equipos y servicios
La pesca de corvinas rubias en la zona de Berisso es muy simple, pero muy divertida. Utilice cañas livianas, de 1,80 a 2,20 metros. Las líneas deben ser de plomo corredizo, con dos brazoladas o una sola doble, tipo bigotera. Los lugareños llaman a este tipo de brazolada "boleadora". Los anzuelos estarán bien si son Cormorán Nº 16 ó 18, sino utilice cualquier otro de medidas 1 a 2/0. Un pequeño reel frontal o rotativo con capacidad para 100 metros de nylon 0.28 también estará bien.
En esta salida utilizamos los servicios de Fabián Márquez. El pone a disposición del deportista una cómoda truck de 5,38 metros, con un motor 40 HP, así como su excelente disposición. El costo de la salida es de $ 40 por persona, con una base mínima de dos y un máximo de cuatro pescadores. Su teléfono es (0221)-4620205.
Para dejar el auto en La Balandra está el Club de Pesca La Terraza que cobra un pequeño arancel, por el que se disponen también de todas las instalaciones necesarias para la familia.