| RELEVAMIENTO DE PESCANET |
| Fecha | Pesquero | Zona |
| 28-06-2001 | Club de Pescadores de Buenos Aires | Capital Federal |
BOGAS, CARPAS Y PEJERREYES DESDE UN MONUMENTO HISTORICO
A casi cien años de su
fundación el Club de Pescadores de Buenos Aires obtuvo recientemente la
categoría de monumento histórico nacional. Como el Congreso o como la
catedral. O mejor aún, ya que desde ellos no se puede pescar.
Fundado en 1903, en un otrora lugar
de la ribera, pues todavía no existía la costanera, el Club de Pescadores de
Buenos Aires dio comienzo a las obras en 1928 en su actual locación. Se
inauguró el tres de agosto de 1937, contando con la presencia del entonces
presidente Agustín Pedro Justo. Cabe destacar la obra del arquitecto José
Quartino, quien supo llevar adelante esta construcción que aún hoy nos
maravilla.
En 1953 la Asociación Argentina de Pesca consiguió que el 3 de agosto fuese reconocido como "Día del Pescador Deportivo".
Entre otras cuestiones de relevancia histórica es muy importante consignar que la agencia inglesa de noticias Reuters cubrió la información de la Segunda Guerra Mundial desde la torre del club, en cuyas instalaciones se conoció, antes que en ningún otro sitio de nuestro país, la finalización del referido conflicto bélico.
Contemporáneos ilustres de aquellas épocas fundacionales, como Carlos Gardel, Luis Arata o Pepe Iglesias fueron socios de la institución (que, según me cuentan, también pescaban) y matizaron imborrables jornadas deportivas con su presencia.
Aeropenínsulas, nuevos
trazados de costanera, piletas compensadoras o aeroislas, todas ideas nacidas de
mentes frenéticas, amenazaron directa o indirectamente la existencia de este
club, casi centenario, que ya vio dos siglos de historia Argentina y mundial y
que, gracias a su nueva situación, garantiza acompañarnos mucho tiempo más.
Vamos a pescar
Normalmente cuando decimos que el lugar histórico de pesca fue el Río de la Plata la inmediata pregunta es: ¿ahí que se pescan, bagrecitos?, o alguna otra frase por el estilo. También solemos recibir, ¡cuándo no!, alguna mención a la contaminación del río. Quienes conocemos las bondades de nuestro "Río Color de León", sabemos que esto no es así, aún en esta época del año en que se supone que la única alternativa de pesca es el pejerrey.
Llegamos al muelle con mi amigo Rodolfo dispuestos a pescar pejerreyes por la mañana y cuando el sol calentara un poco más, bogas y carpas. Los pejerreyes picaban con una voracidad inusitada, sobre todo por su tamaño. El mayor tendría unos quince centímetros. Pesca activa y entretenida, nada fácil, aun para pejerreyceros avezados.
Con el cambio de la marea, el agua había comenzado a bajar. Para entonces, llegaron Eduardo y Marcelo, y así, todos juntos, nos encaminamos hacia la punta del muelle, al sector conocido como "mareógrafo".
Sin desarmar los equipos de pejerrey, dejándolos todos en un rincón al alcance de la mano y, sin perder ni un minuto, armamos y lanzamos nuestras cañas de 2,50, ideales para la práctica de la pesca de carpa y boga.
A los pocos minutos Marcelo y yo clavamos simultáneamente dos carpas, improperios de por medio, ya que nuestras capturas se cruzaban constantemente. Conseguimos izar ambos ejemplares. La de mi amigo fue una carpa real de 6,500 kilogramos y la mía una carpa normal de unos siete kilos.
Recién al terminar de pesar las carpas nos percatamos de que Rodolfo había clavado y estaba peleando otro buen ejemplar de carpa. Ardua tarea la de izarla, con un mediomundo chico, para una excelente pesca de nueve kilogramos.
Mientras nuestro afortunado amigo liberaba su pez unos cortos tironcitos en mi nylon preanunciaban el pique de una boga. Una rápida clavada y ya estaba peleando con un zigzagueante pez de aproximadamente un kilo y medio de peso. Normalmente la hubiese subido directamente del nylon del reel, pero esta vez pedí un mediomundo. Quería asegurar esa captura, pues ya teníamos planeado salir la semana siguiente a la laguna en busca del pejerrey y seguramente iban a tomar muy bien el filete coloreado de boga.
La sede
Cita en avenida costanera, frente al "Aeroparque Metropolitano Jorge Newbery", la sede está a no más de media hora de cualquier lugar de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las excelentes cualidades del pesquero, su cómoda ubicación y sus instalaciones la tornan en algo único.
En el acceso hay un negocio que surte de artículos de pesca y carnadas al público y a los socios. El edificio alberga en su interior: bibliotecas, salón de pool, lockers, salón de baile y reuniones y un acuario único en Sudamérica, ya que sólo alberga especies del estuario. El restaurante está magníficamente atendido por la empresa Muelles del Plata, donde los socios tienen un precio especial para la consumición del menú.
El muelle propiamente dicho tiene 512 metros de longitud y a todo lo largo hay luz. En varios puntos del muelle hay dispencers de agua y gaseosas, también hay agua caliente y fría y té para los amantes de esa famosa bebida inglesa que, en los días de bajas temperaturas, nos ayuda a calentar un poco el cuerpo. En los meses de verano hay duchas a lo largo del muelle, un arenero para los chicos y un solarium para las damas.
El club también cuenta con anexos en el Paraná Guazú y en Chascomús. Los interesados en recibir más información la pueden obtener llamando a los teléfonos 4773-0649/1354 de lunes a viernes de 14 a 20 horas.
Técnicas y equipos
Pejerrey: El equipo normal de pejerrey del Río de la Plata está compuesto por una caña de cuatro a cuatro metros veinte, un reel con capacidad para 100 metros de nylon 0,30 milímetros (para mi entender, si es de 0,24 o 0,26 de buena calidad mejor), línea de cinco boyas tipo yo-yo de seis u ocho milímetros. Para los anzuelos usamos los Cormoran número cinco con brazoladas de 0,18 y como carnada, gusano.
Boga y Carpa: la caña ideal para pescar desde el muelle en el club es de dos metros veinte a dos metros cincuenta de longitud, y de grafito si es posible, ya que es más liviana y tiene mayor resistencia. El reel tipo Abu García 5500 o 4600 es lo mejor. Si utiliza reeles frontales cualquiera que tenga capacidad para cien metros de nylon del treinta estará bien. Los anzuelos Cormoran números 12, 14 o 16, rinden muy bien, las brazoladas se pueden armar con nylon del treinta. En condiciones climáticas buenas la línea corrediza es lo mejor. En esta época la carnada apropiada es la lombriz y el maíz remojado.
Por Rafael Franzón
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