RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Zona
26-10-2001 Mar del Tuyu Buenos Aires

Salida en Mar del Tuyú

CAZONES, GATUZOS, CORVINAS, CONGRIOS Y HASTA UN TESTOLIN.
 

Después de recibir una invitación, vía e-mail, de parte Mario y Atilio Presenza, propietarios de Tiburón II, en la cual nos ofrecían
 realizar una salida de pesca por el mar, más precisamente en la zona de Mar del Tuyú, sobre el litoral marítimo argentino, en una embarcación que según ellos era única en el país, nos lanzamos a la aventura.

Con la intriga de ver como era la embarcación nos pusimos en camino hacia la costa. Mario y Atilio nos dijeron que a partir de las ocho de la mañana nos estarían esperando en su comercio situado en la Avenida Costanera y Calle 75 de la localidad de Mar del Tuyú, justo frente al muelle de pescadores.
 

Arribamos a la ciudad a eso de las nueve y, antes de pasar por los de nuestros anfitriones, fuimos a echarle un vistazo al mar. Lo que vimos no nos gustó ya que aunque no somos unos lobos de mar, comprendimos que iba a resultar difícil poder embarcarnos por lo menos a esa hora del día.

Al llegar al negocio, Mario nos esperaba en la puerta. "¡Qué hacen, muchachos!, ¡cómo andan!", fue su recibimiento; "muy bien", nuestra respuesta. Luego agregó: "¿vieron el mar no?"; sí, está bravo y no creo que podamos entrar a pescar hoy, por lo menos hasta pasado el mediodía". Esto confirmó nuestros temores y también que estábamos acertados cuando miramos el mar.

Nos acomodamos en el negocio de Mario y Atilio a tomar unos mates y esperar que la cosa mejorara. Cuando promediaba la mateada y la charla, Atilio dijo: "vengan que les muestro el bote". "Bueno, vamos", respondimos y nos trasladamos a la parte trasera del negocio, donde tuvimos el primer contacto con el "Tiburonazo", como lo llaman sus dueños.

La embarcación es un semirrígido de trece metros de eslora y cuatro metros cuarenta centímetros de manga, con dos motores Johnson de 150HP. La verdad es que quedamos impresionados por las dimensiones del "bote", como lo llamaron sus dueños. Lamentablemente, pese a las bondades y cualidades relatadas por sus propietarios no pudimos probarlo hasta el día siguiente, cuando nos embarcarnos en tal vehículo.

No hubiera sido problema ya que es muy seguro y cuenta con todos los elementos para garantizar una navegación sin problemas y el mar no estaba tan malo pero Sergio, un colaborador de Mario y Atilio, nos dijo que era probable que en la jornada no hiciéramos una buena pesca, por lo que esperamos a la siguiente mañana que, según el pronóstico, se presentaría favorable para nuestro cometido.

A la mañana siguiente, tipo ocho horas, nos encontramos nuevamente en Tiburón II. El día se presentaba bueno con nubosidad variable y vientos de entre 15 a 20 kilómetros por hora del sector noroeste.

La maniobra para echar al agua al "Tiburonazo", no es del todo difícil pero congregó a gran cantidad de curiosos en la playa. Primero Atilio nos hizo subir a todos al bote. Eramos José Luis "Titi" Calissano, quién se nos había colado en el viaje y yo por el lado de Pescanet, más hermanos Sergio y Sebastián Vera, colaboradores de los dueños de la embarcación y remataban el contingente que se hizo a la mar con nosotros Raúl Amado y Eduardo Pellón, amigos de Atilio.

Con Sergio al mando de la embarcación partimos con rumbo Este y navegamos una ocho millas náuticas hasta un punto marcado por el GPS que, según Atilio, siempre se presenta como un excelente lugar de pesca.

Atilio y los hermanos Vera prepararon bandejitas con carnada y nos las repartieron una para cada pescador, por lo que rápidamente estuvimos en condiciones de pescar.

La profundidad del lugar era de entre 20 a 22 metros. Cuando llegamos a la zona de pesca, a eso de las diez, la marea estaba creciendo. Estaba previsto su punto máximo para las quince, aunque igualmente no había mucho arrastre por lo que lastramos nuestras líneas con plomadas de 180 a 200 gramos y, uno a uno, fuimos largando nuestras líneas hasta el fondo.

Cuando la línea llega al fondo no hay que cerrar el reel ya que si la misma toca fondo cuando bajamos de una ola la plomada llegará el suelo rápidamente, ya que estaremos más cerca del piso, de manera que cuando subamos la próxima ola la plomada quedará elevada del fondo con la que disminuiremos nuestras probabilidades de captura. Es por eso aconsejable mantener el reel abierto y siempre ir tanteando hasta que nos aseguremos que tanto en la cresta como en el bajo de una ola siempre estemos en el fondo.

El primer pique me toco a mí. Algo raro ya que siempre arranco desde atrás, cuando los otros ya capturaron algunas piezas, pero, bueno, alguna vez tenia que picar en punta. El toque del pez fue un tirón fuerte y yo, como estaba muy atento, no dudé en clavarlo y comenzar a recoger rápidamente con la intriga de ver que era mi captura ya que cuando uno se embarca para realizar una pesca variada los visitantes de las líneas o quienes se tienten con nuestras carnadas, suelen ser de muy diferentes. Mi primera captura resultó ser una corvina rubia, de porte regular.

Estaba yo trabajando con mi primera corvina mientras algunos de mis compañeros del día, con sus cañas arqueadas, parecían anunciarme "no te duermas en los laureles de la primera pieza que nosotros ya hemos capturado también las nuestras".

Volví la línea al agua y cuando ésta no había llegado al fondo, ¡zas¡, ciento un tirón, clavo y al izar a mi pez por la borda compruebo que mi captura es, según la denominación de los conocedores, un testolín, un animal muy vistoso que cuando es pequeño, no del tamaño del que capturé, es muy apreciado por los acuaristas.

Luego de estas primeras capturas, que en su mayoría fueron corvinas rubias, apareció un pique firme de gatuzos, cazones chicos y tiburones espinudos, denominados así por dos pequeñas chuzas que presentan en sus dos pequeñas aletas dorsales. Aunque estos parientes menores de los grandes escualos no son de gran porte se mostraron muy combativos, lo que hicieron más divertida la jornada.

El pique de estos escualos menores se extendió más o menos por unos cuarenta minutos en los que ninguno de los ocho que nos encontrábamos pescando sacó otro pez que no fuera de esta especie, hasta que poco a poco se empezaron a aparecer nuevamente algunas que otras corvinas negras, aunque "Titi" Calissano capturó dos congrios que fueron los únicos de la jornada.

En el resto de la salida de pesca que fue muy buena, si bien no cobramos piezas de porte muy grande fueron de tamaño parejo y en general se dieron todas las especies, salvo el congrio, en buena cantidad.

A las trece levamos anclas y Sergio, nuevamente al comando de la embarcación, puso proa a la costa.

Una vez en la costa, nos comimos unos buenos filetes de corvina al disco en la parte trasera del negocio de Mario y Atilio, donde ya planeamos una próxima salida para pescar corvina negra o hacerle una incursión al tiburón.

El balance de la jornada fue muy bueno, ya que se conjugaron un montón de factores, todos ellos sumándose para nuestra satisfacción. Excelente embarcación, muy segura y confiable, buena condición de navegación y por sobre todas las cosas buen pique, así que valió la pena esperar un día para que todo saliera diez puntos.

Equipos

Utilizamos cañas para pesca embarcada de 1,90 metros, con reeles rotativos y frontales, nylon 0,40 en el carrete, mientras que las líneas estaban confeccionadas en 0,50 a 0,60 en las brazoladas y las plomadas, como dije anteriormente, de 180 a 200 gramos.

Como carnada utilizamos filete de anchoa fresco, anchoita en trozos, calamar, filete de magrú coloreado y camarones.

 

Servicios

Tiburón II de Atilio y Mario Presenza. Pesca, náutica, pesca embarcada. Semirrígido de trece metros de eslora, dos motores fuera de borda de 150 HP de potencia unitaria. GPS Equipo de radio VHF marino. Atención a excursiones. Salidas a convenir, según condiciones climatológicas y de navegación. Reservas: calle 75 y costanera, Mar del Tuyu, frente al muelle de Pescadores. Teléfono: 02246-434698. Mail: eltiburon@infovia.com.ar.

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