RELEVAMIENTO DE PESCANET
Fecha Pesquero Zona
20-11-2001 Guazú Entre Ríos

La Reina del silencio y la oscuridad.


Por Rafael Franzon.

No muy lejos de la capital Federal se encuentra un excelente pesquero: El guazú. En el pueden capturar según la época del año pejerreyes, sardinas, bogas, dorados y tarariras.

 

 El Escape.

 

Solo y aburrido, encendí la TV y un habano, me recosté en el sofá y procedí con ese ritual de los espectadores solitarios : el zapping. No había siquiera pasado ocho canales cuando llamo mi amigo Pascual para informarme que estaban saliendo taruchas en el guazú y que cumplía años su suegra. La incongruencia de ambos comentarios me llevaba a pensar que trataba de decirme algo ¿ quería irse .... a pescar ? Si. Fijamos la partida para las 18 Hs, y tras cortar fui a buscar los equipos ..... después de todo, tal vez, no seria un fin de semana aburrido.

Una hora y fracción mas tarde llegamos al pesquero, muñidos de morenas, boyas y señuelos. También de un malbec 92 y unos sándwiches. Noche de amigos, peces y chistes. Eso creíamos hasta llegar al muelle pues, por lo que nos informaron otros deportistas, tendríamos que conformarnos solo con los chistes.

Intentamos durante dos horas la pesca de la manduva, pero como aprendimos a decir en otras latitudes, hicimos “Papa”. Pascual haciendo un juego de palabras con su profesión dijo : -“ aunque yo pesque igual me voy zapatero.-“

La ausencia del pique en combinación con la hora de la cena hicieron que, de a poco, los pescadores se fueran retirando. Bien, muy bien. Cenaríamos y para cuando termináramos el pesquero seguramente ya se había tranquilizado. ( unas 60 personas en un pequeño muelle hacen mucho ruido).

Una hora después lanzamos nuestras boyas y miramos expectantes. Y miramos, y miramos... pero los únicos piques que vimos fueron los del anofeles.

 

Primer captura.

Unos treinta metros a la izquierda parecía vislumbrarse alguna actividad. Hacia allí fuimos y las respuestas no se hicieron esperar. Voraces y violentas arrastraban nuestras boyas y dejaban en el agua una estela de barro, pues estaban comiendo  en unos treinta centímetros de profundidad.

Junto al pique llego un rapaz, con su brazo enyesado. El pequeño había intentado todo el día capturar alguna tarucha, sin éxito. Locuaz como pocos, Santiago ( tal era su nombre) no dejo de hablar hasta que logró su objetivo. Tras la breve lucha (y en silencio) el joven liberó a su primera tararira. Después de ver el gesto del joven pescador pensé que tal vez no estuviese todo perdido.

La actividad fue decreciendo hasta ser casi inexistente, Pascual ya se había retirado a dormir y Santiago también así pues, en la soledad del muelle deje listo el equipo de spinning para usarlo al amanecer.

 

 


CEBOS DE HIERRO.

 

El amanecer llegó demasiado pronto para mi gusto, me dio la impresión que el sol salio ni bien cerré los ojos, así que llegamos al muelle entre bostezo y bostezo.

La elección del señuelo no presento ninguna dificultad. En los arroyos del Guazú, lo mejor, es siempre una cuchara giratoria plateada. Siempre efectiva, si, pero no garantiza el tamaño. El peso de las capturas iba de 0200 a 1 kilo.

Eterno criadero de taruchas, el arroyo negro nos entregaba a sus hijas favoritas, y estas pequeñas y voraces atacaban cualquier tamaño de cuchara. El agua negra es mas clara que el agua del Paraná y me permitía ver sus secretos. La cuchara avanzando en línea recta, y un joven pez tras ella, serpenteante, que intentaba atraparla.

Para ella no era un juego, ni un deporte, era la diferencia entre vivir o morir. Y se quedo allí, después del ultimo tarascón fallido, viendo como su alimento se aleja. Y así con hambre nada hasta los camalotes donde se ocultaría y esperaría su próxima presa. Que no seria mi cuchara, ni la de mi amigo, pues el tiempo del hechizo que nos permitió pasar la jornada en el río, se habría acabado y deberíamos irnos. No fuera que el auto se convirtiera en un zapallo tirado por ratones.

 


Técnicas y equipos.

Si el tiempo es bueno, se puede capturar tarariras en el guazú desde principios de septiembre hasta mediados de abril. Los mejores lugares son las bocas de los arroyos que dan al Paraná. Algunos de ellos tienen agua negra y esta es mas clara que la del Paraná, por lo tanto mas apta para el spinning. El artificial es infaltable en la zona es la cuchara giratoria, plateada numero 2, 3, y cuatro.

Si decide pescar de flote elija boyas que no sean pasantes, si bien es posible lanzar mas lejos, son molestas cuando hay viento, pues exponen una parte del nylon al mismo. Cualquier anzuelo 3/0 a 5/0 estará bien.

Utilice una pinza de punta fina y larga, para retirar el anzuelo o el triple. Una mordida puede aguar cualquier jornada de pesca.

El guazú tiene una gran oferta de campings y pesqueros. Algunos de ellos son : La Torre, La Isla y América, todos ubicados sobre el margen entrerriano del rió.

 

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