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Cuerpo: con manchas negras redondeadas, moteado, las motas sobre el
cuerpo y la aletas. Las manchas se van alargando hacia atrás hasta ser pequeñas barras,
especialmente sobre el flanco. El color de fondo es amarillento parduzco claro, casi
blanco en el vientre y las máculas pardo-negras. Después del Manguruyú es el pez de
mayor tamaño en la Argentina. El cuerpo es largo, redondeado y de escasa altura.
Cabeza: grande y deprimida, especialmente en el hocico.
Aletas: dorsal, corta, algo más alta que larga, en la base. La distancia
interdorsal es muy amplia. Adiposa, pequeña, precede un poco o coincide con el anal.
Anal, más corta que la dorsal. Caudal, escotada de lóbulos iguales. Ventrales,
relativamente cortas.
Macho: longitud hasta 136 cm.
Peso: hasta 45 kg.
Hembra: longitud, hasta 155 cm.
Peso: hasta 51 kg.
Alimento: bogas y sábalos principalmente.
Hábitat: cauces grandes y profundidad máxima.
Reproducción: no se reproduce en el Paraná Medio.
Distribución: río Paraguay, Paraná, Uruguay, Río de la Plata, Amazonas, San
Francisco.
Arte de pesca: para las dos variedades de surubí, la pesca consiste en lanzar a la
corriente una carnada viva o trozos de los peces preferidos (morena, mojarra, boga,
sábalo, bagre). Se puede pescar a la deriva con o sin boya en la línea o con línea de
fondo desde la costa. El equipo debe ser de cierta contundencia y de nylon no menor del Nº
40. Cabe señalar que es este tipo de pesca en el norte es común la aparición del
manguruyú, el mayor de los pimelódidos de esta cuenca que alcanza a los 100 kg., razón
por la cual se hace inevitable cierto límite de seguridad en la resistencia del equipo.
La caña deberá ser de resistencia media en adelante y de 2,50 m. como máximo.
Generalmente se usa con éxito la misma caña empleada para el trolling del dorado. |