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Cuerpo: comprimido y alto.
Color: gris verdoso más oscuro en el dorso, clarándose hacia el vientre. Aletas
gris amarillentas, sin manchas en el adulto. El margen de las escamas es más oscuro que
el resto, sobre todo los individuos jóvenes, que muestran una serie de bandas verticales
en el flanco y motas oscuras en la aleta dorsal.
Cabeza: gruesa de perfil algo cóncavo en el occipucio. Boca circular, se proyecta
un poco hacia adelante y tiene labios provistos de numerosos dientes diminutos en dos
series, de los cuales los de la hilera interna se curvan en el centro en forma de ángulo.
Aletas: las aletas anal, ventrales, caudal y adiposas son escamadas en la base.
Caudal ahorquillada con el lóbulo superior ligeramente más largo.
Longitud: hasta 52 cm.
Peso: hasta 5 kg.
Alimento: iliófago, come fango orgánico.
Hábitat: aguas profundas.
Reproducción: difiere en el Paraná Medio e Inferior se cruzan o se mezclan (fines
de invierno y comienzo de la primavera) cardúmenes que se desplazan en diferentes
direcciones: unos bajan ya desovados hacia el estuario en una migración trófica o
alimentaria, otros se dirigen aguas arriba en una migración reproductiva. Se ha deducido
que existen dos períodos de reproducción más o menos superpuestos: uno primaveral de
octubre a diciembre y el otro a fines del verano y otoño mayo-junio, desplazamientos
ligados esencialmente a la actividad reproductiva pero combinados a sus estímulos
térmicos que obran paralelamente y estímulos tróficos de alimentación.
Clases de Sábalos: existen de dos formas: una alargada o longilínea y otra más
corta de cuerpo más alto, la brevilínea. Es creencia de algunos pescadores que la forma
brevilínea corresponde a las hembras y las longilíneas a los machos, pero de acuerdo con
los estudios y observaciones realizados, se llegó a la conclusión que en estas especies
no existe dimorfismo sexual aparente.
Arte de pesca: por tratarse de un pez casi exclusivamente limnófago muy
dificilmente puede capturárselo con anzuelo. Por lo general, las capturas de esta especie
se realizan en busca de carnada natural, el famoso bife o zoquete de sábalo muy empleado
en el norte. Para ello se emplea la "pateja" o robador, consistente en uno o dos
anzuelos triples de gran tamaño que se atan a un cordel resistente ramatado en una
plomada de 100 gr. como mínimo. El artefacto se lanza en remansos donde se haya detectado
un cardumen de sábalo y se recoge con largos tirones para lo cual generalmente se emplea
una caña mediana y de mucha resistencia. El pez es así ensartado y arrastrado hasta la
orilla.
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