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por:
Víctor de Víctor
Citamos al patí (Luciopimelodus pati) entre los grandes de agua dulce, y es sin
duda alguna para los pescadores deportivos uno de los peces más populares.Pertenece
al grupo de los Silúridos. Comparte esta categoría taxonómica con bagres,
armados, manduvíes, surubíes, etc.
Son peces de fondo que pueden pescarse durante todo el año pero la época de
mayor presencia y actividad en el estuario del Plata es entre los meses de
diciembre y abril. Si bien su captura se realiza durante todo el día, las horas
de la noche son las de mayor eficacia dado que se trata de animales de hábitos
crepusculares y nocturnos.
Típicamente Siluriforme, presenta un cuerpo tosco y poco grácil. La
cabeza es grande y en ella se destaca una boca enorme con pequeños dientes
dispuestos a modo de placas que el pescador conoce comúnmente con el nombre de
“raspadillas”. En la periferia bucal se observan largos barbillones que
constituyen un verdadero sustituto de la visión, puesto que el patí vive en
aguas turbias y cenagosas en las que la visión es muy dificultosa, no obstante,
sus pequeños ojos ubicados sobre la cabeza están adaptados para la mencionada
contingencia.
El aparato locomotor está conformado por una gruesa y fuerte musculatura
presente en la región caudal que interactúa con ocho aletas, todas ellas
carentes de rayos espinosos: dos pectorales, una aleta anal, una caudal de finos
lóbulos, una dorsal y una extensa adiposa.
Como todos los miembros del grupo al que pertenece es un pez de piel desnuda
dado que carece de escamas. No obstante, la protección está garantizada dado que
la dermis genera una gruesa capa de mucus que resguarda a la piel de los cambios
bruscos en el PH del agua y de la lacerante acción de los parásitos externos.
La coloración del patí presenta varias alternativas. Esto es en razón de la
abundante cantidad de células pigmentarias que se encuentran en la piel llamadas
cromatóforos. Estas estructuras celulares reaccionan a pautas impuestas por el
medio externo como la temperatura, salinidad y transparencia del agua. En
cautiverio ostenta una bellísima tonalidad azul plomizo con destellos irisados.
En libertad, los ejemplares juveniles son de color gris y cuando se trata de
patíes grandes aparecen manchas oscuras en ambos flancos. En todos los casos el
vientre es definidamente blanco.
Suele alcanzar grandes y sorpresivas dimensiones. En los Pozos del Barca Grande,
en el Canal Buenos Aires, y en la zona del Río de la Plata conocida como “ La
Depresión” es habitual obtener grandes peces de siete a diez Kg., y no frecuente
pero muy posible es la captura de algún gigante de más de un metro de longitud y
entre quince y veinte Kilos de peso.
Su régimen alimentario es muy amplio. Omnívoro a la hora de la escasez devora
todo lo que considere comestible. Cuando la abundancia le permite seleccionar su
dieta es un gran predador que sin empacho da cuenta de mojarras, pequeñas bogas,
bagres y sabalitos.
Por las características del medio que frecuenta, el olfato cumple un papel
fundamental en la búsqueda del sustento, factor que debe tenerse en cuenta a la
hora de la elección de las carnadas. Los filetes de carnada blanca y algunas
vísceras y carnes rojas en avanzado estado de descomposición serán cebos
inmejorables, pero aguas afuera del Plata una vivaz anguila o una morena pequeña
seguramente nos otorgarán la posibilidad de una excelente captura.
| Otros patíes: También se
conoce con el nombre vulgar de patí a Perugia argentina o patí de
aletas negras y a Megalonema platanum o patí mal anuncio. |
Luciopimelodus
pati es una especie que el pescador deportivo aún no ha aprovechado en su total
magnitud, tal vez por desconocimiento. Muy pocos pescadores dan crédito a los
relatos que aseguran con vehemencia y desbordante entusiasmo que es posible
obtener ejemplares de hasta 20 kg. de peso a pocos minutos de la ciudad de
Buenos Aires. La pesca de este titán del río se puede realizar durante
todo el año pero los más grandes peces se pescan entre los meses de octubre y
abril.
Por supuesto, puede pescarse un gran Patí desde muelles como el del Club de
Pescadores de Buenos Aires sobre el río Paraná Guazú, que en varias ocasiones
rindió durante la noche peces de hasta 7 kg. pero nos referiremos con más
énfasis a la pesca embarcada que es la que practicamos casi con exclusividad.
En el Río de la Plata existen lugares que son verdaderas citas para el Gran
Patí. Nos referimos a los Pozos del Barca Grande, al Canal Buenos Aires y a la
zona conocida como “La Depresión”, “olla” ubicada al paso del derrotero a Martín
García. Tomamos como referencia el palo 4, sitio frecuentado para iniciar la
pesca por muchas embarcaciones. La modalidad ideal para llevarse a cabo es el
garete conocida también como “ a camalote” o “pindá” y consiste en derivar la
embarcación para tentar a los peces en un mayor radio. También puede pescárselo
con la embarcación anclada, pero las posibilidades van a ser menores.
En cuanto al garete, es recomendable tener especial atención en “La Depresión”
dado que en esta zona abundan los espineles de depredación comercial y no es
agradable enredar en ellos nuestras líneas o lo que es peor, el “muerto” de
nuestra embarcación si es que lo estamos utilizando.
El equipo a utilizar deberá estar compuesto por una caña de 1.80 a 2.20 m. de
acción de punta para efectuar una buena clavada sin inconvenientes y un reel
preferentemente rotativo munido de 200 m. de nylon de 0.40 mm.
El aparejo es muy sencillo. Solamente un plomo pasante de no más de 20 g. de
peso sobre el nylon del reel y en el extremo un leader resistente que estará
complementado por un anzuelo de tamaño importante y muy bien afilado, teniendo
siempre en cuenta que estamos intentando capturar un pez que tiene una gran
amplitud de fauces. El plomo no superará los 20 g. de peso porque de ser más
pesado el engaño arrastrará el fondo y se llenará de algas, vegetales en
descomposición y limo, restándole atractivo a la carnada.
Como
sugerencia recomendamos pescar con la línea trabajando por lo menos a 50 m de la
embarcación. Así hemos obtenido los mejores resultados.
Profesor Víctor
De Víctor.
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