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por: Víctor de Víctor
Las aguas del estuario se van
enfriando paulatinamente. Es otoño y multitudinarios cardúmenes de flechas
plateadas ingresan al gran río dando los primeros indicios de su llegada
en tradicionales pesqueros como la zona de la punta Martín chico en la costa
uruguaya. Luego, "avisará" la región aledaña a la Isla Juncal y más tarde el
Paraná Guazú, para al fin dar por iniciada una nueva temporada de Pejerrey.
Desde épocas antiguas existen relatos referentes a este pez.
Anécdotas que narraron hace varios siglos los frailes Florián Paucke y Sánchez
Labrador hacen alarde a través de un florido lenguaje de las bondades integrales
de las "flechas de plata".
Este Aterínido (del griego Ather = flecha) es sin
dudas uno de los peces más elegantes de nuestra ictiofauna.
Comparte su categoría taxonómica con Pavitos, Agujas de río y
Madrecitas de agua entre otros peces. El Orden Ateriniformes comprende especies
de agua dulce, especies marinas y algunas de estas últimas de penetración
fluvial.
De aspecto elegante y estilizado es un gran nadador y un
amplio dominador de las aguas, tanto en espejos calmos como lo son las lagunas
bonaerenses, como en los correntosos ríos del delta del Paraná.
Su color es blanco plateado en los flancos y en el vientre,
oscureciéndose en la región dorsal en la que ostenta una coloración que puede
ser, según la especie de la que se trate y el ámbito en el que viva, verde, gris
o amarillento.
Haciendo una breve descripción morfológica se observa en el
pejerrey un cuerpo de forma cilíndrica, grácil y de líneas esbeltas que le
otorgan una gran hidrodinámica. Su cabeza es ligeramente cónica, y con respecto
a las dimensiones corporales, grande y alargada.
En ella se destacan dos notables ojos, dos pequeñas narinas y
una boca protráctil que se proyecta hacia delante para la captura del alimento,
armada con diminutos dientes.
Diversas dietas componen su régimen alimentario según el
ambiente en el que viva, la época del año, la edad, la oxigenación de medio, la
temperatura, etc. Planctófago por excelencia, también puede ser ictívoro,
omnívoro, o en algunos casos, cuando el hambre acosa, hasta caníbal, devorando a
sus propios congéneres.
De la calidad del alimento incorporado en la primera etapa de
su desarrollo, depende que los juveniles puedan alcanzar una longitud cercana a
los veinticinco centímetros de largo durante el primer año de vida. Luego el
crecimiento es gradual.
En su desarrollo máximo alcanza los dos kilos de peso y los
setenta centímetros de longitud, aunque asiduamente se registra la captura de
ejemplares excepcionales que sobrepasan estas dimensiones, sobre todo en la zona
del Río de la Plata conocida como "Playa Honda".
Para su locomoción cuenta con ocho aletas, todas ellas
muñidas de rayos flexibles y sin espinas: dos aletas dorsales, dos ventrales,
dos pectorales, una anal, y una caudal homocerca (con sus dos lóbulos iguales).
Esta última aleta, asociada con la disposición bien compacta de los músculos
caudales, es la responsable de la dirección y de la velocidad en la natación.
Todo el cuerpo se encuentra cubierto por una fina pero muy
especializada epidermis que se halla protegida por una capa de mucus y presta
inserción a las escamas cicloideas típicas de los Aterínidos.
Muy llamativa es la región de la línea lateral. En los
flancos del cuerpo del Pejerrey la mencionada estructura sensitiva, anexa de los
órganos de los sentidos, discurre junto a una notable estola plateada
característica de este pez. El color plata brillante es producto de un pigmento
llamado guanina.
La reproducción se lleva a cabo en los meses de primavera.
Una hembra adulta puede llegar a desovar hasta cuarenta mil
huevas, lo que no es garantía de una repoblación natural exitosa, dado que es
muy variable el promedio de supervivencia y son múltiples los depredadores,
incluido el hombre.
La fecundación es externa. Las huevas son de color
amarillento y se unen a modo de racimo por medio de un delgado filamento. Luego
de la puesta se arraigan al fondo o a la vegetación acuática hasta el momento de
ser fecundados para luego madurar hasta el nacimiento de los alevinos.
La eclosión se produce entre los siete y los veinte días
posteriores a la fertilización, dependiendo esto de la temperatura y de la
naturaleza química del medio.
Si bien es considerado por los pescadores un pez "de todo el
año" técnicamente es un animal estenotérmico. Este término alude a que el óptimo
rendimiento de sus funciones vitales se cumple en condiciones de temperatura que
oscilan entre los dieciséis y dieciocho grados centígrados.
Se trata de un pez social y gregario que se desplaza migrando
en nutridos cardúmenes.
Muchos son los Pejerreyes que pertenecen al Orden
Ateriniformes. Para nuestras aguas dulces se cita entre otras a Odonthestes
bonariensis (Pejerrey común – Flecha de Plata), a Odonthestes perugiai (Pejerrey
juncalero) y a Austroatherina incisa (Cornalito o Pejerrey enano).
Los pescadores deportivos hacen un verdadero culto de la
pesca de este valioso pez que desde el otoño hasta la primavera habita en el
estuario del Plata, en el Río Uruguay y en los grandes cursos de agua del delta
como el Paraná Guazú, el Paraná Bravo y el Paraná de las Palmas.
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